Dos hermanos han acabado en comisaría esta madrugada del domingo en Lleida. La Guardia Urbana ha arrestado a una chica de 19 años y un chico de 18 después de que la primera les agrediera intentando evitar el arresto del segundo, que había atacado a unas jóvenes en el interior de una discoteca de la capital del Segrià. Los esfuerzos de la joven por liberar a su hermano pequeño solo han acabado con los dos siendo trasladados a dependencias policiales y denunciados por los delitos de atentado y resistencia a la autoridad y otro de lesiones.
Los hechos han ocurrido alrededor de las cinco y media de la madrugada, que es la hora a la que el teléfono de emergencias 112 recibió una alerta según la cual un chico había agredido físicamente a un grupo de chicas mientras estaban de fiesta en una discoteca del municipio. Al lugar se desplazaron patrullas de la Guardia Urbana de Lleida, que intervinieron en el disturbio, separando al presunto agresor de las víctimas, a quienes había atacado sin un motivo aparente, según el diario Segre.
Llega para ayudar a su hermano y también acaba detenida
El chico se resistió a los agentes, mostrándose muy violento. En un momento determinado, una chica, que resultó ser la hermana del joven arrestado, apareció y empezó a agredir también en los agentes, en un intento por evitar que detuvieran a su hermano. Finalmente, la Guardia Urbana consiguió retener a los dos, y les arrestaron y trasladaron a comisaría.
Por otra parte, este sábado los Mossos d'Esquadra han recibido una denuncia por parte de los padres de un niño de 2 años, en la cual aseguran que una de las monitoras del jardín de infancia donde está matriculado le agredió físicamente el pasado noviembre. Según el testimonio de otras maestras del parvulario, que presenciaron el momento de la agresión, la acusada arrastró del brazo al niño y le gritó en repetidas ocasiones, hechos que han propiciado que el pequeño dejara de comer y haya tenido que pasar una temporada ingresado en un hospital. La presunta autora de los hechos ha sido identificada por la policía catalana y el caso ha quedado en manos del juzgado de guardia.