Tres trabajadores han muerto en una granja de Navarra después de quedar atrapados en un depósito de purines. Al recibir el aviso, los servicios de emergencia se movilizaron rápidamente para rescatar y asistir a las víctimas, tres hombres de 33, 37 y 61 años, todos ellos familia, pero al final no se pudo hacer nada para salvarles la vida. El cuerpo de las víctimas se trasladó para hacerles una autopsia, tal como marca el protocolo, pero todo apunta a que las causas de la muerte son la falta de oxígeno y la inhalación de gases tóxicos.

Los hechos tuvieron lugar ayer, día 4 de noviembre, hacia la una y cuarto del mediodía, en una granja situada en el Salobrar, en el término municipal de Pitillas. Los tres trabajadores quedaron atrapados dentro de la fosa de los purines, un depósito donde se acumulan excrementos y orina. A causa de los gases que desprenden estas sustancias, el espacio de la fosa tiene poco oxígeno y puede causar asfixia y ahogamiento. Al recibir el aviso, el Centro de Gestión de Emergencias de SOS Navarra envió hacia el lugar de los hechos a diversos efectivos de bomberos del parque de Tafalla y el Grupo de Rescate Técnico (GRT) con un helicóptero de rescate. Además, también se movilizaron el equipo médico de Caparroso, una ambulancia de soporte vital avanzado, un helicóptero medicalizado, una psicóloga y Atención Ciudadana y Grupo Judicial de la comisaría de Tafalla.

Un trance para el pueblo

La tragedia ha golpeado el municipio de Caparroso, de donde venían los tres trabajadores muertos. Algunas formaciones políticas y sindicatos transmitieron su pésame y conmoción ante estos hechos tan impactantes. Este nuevo caso se ha convertido en el más grave registrado en España en granjas desde abril de 2003, cuando cuatro miembros de una misma familia murieron por respirar gases tóxicos en una explotación ganadera de Murcia.