Ha muerto un hombre en Palma tras ser reducido con una pistola Taser por la Policía Nacional española, según han informado este jueves desde el cuerpo policial. La víctima, de 47 años, ha sufrido una parada cardiorrespiratoria tras la descarga eléctrica y ha perdido la vida antes de ser trasladado a un hospital. Los agentes han intentado reanimarle, sin éxito.

Los hechos han tenido lugar de madrugada. Hacia las 4.15 horas, la policía ha recibido una llamada de emergencia de los vecinos alertando de que en un domicilio de la capital mallorquina había un hombre de gran corpulencia muy alterado, gritando, rompiendo objetos y destrozando la vivienda, de donde habían huido sus tres hijos para refugiarse en casa de un vecino.

Investigación en curso

Los agentes han llegado al domicilio y han encontrado al hombre con una actitud muy agresiva, muy agitado. Después de negarse a seguir sus indicaciones, uno de los agentes ha utilizado el arma de electrochoque para inmovilizarlo. Entonces, el hombre ha entrado en parada cardiorrespiratoria y los policías le han practicado maniobras de reanimación, a la vez que han avisado a los servicios de emergencias sanitarias para solicitar asistencia y una ambulancia. Los sanitarios han continuado con las maniobras, pero no le han podido salvar la vida. Ha muerto antes de ser desplazado a un hospital.

El Grupo de Homicidios de la Jefatura de Balears se ha hecho cargo de la investigación, desplazándose hasta el lugar de los hechos con agentes de la Policía Científica. Fuentes conocedoras de la investigación han detallado a Efe que los tres hijos del hombre, de corta edad, se encontraban en la vivienda y han sido acogidos por una vecina antes de la intervención policial ante el estado alterado y violento del padre. Según las mismas fuentes, los agentes han aplicado el protocolo previsto para casos en los que la reducción directa de una persona agresiva resulta peligrosa, en los que se prevé el uso de la pistola Taser. También han señalado que dentro de la vivienda hay indicios que apuntan a un posible consumo de drogas por parte de la víctima, aunque será la autopsia la encargada de determinar las circunstancias concretas que han acabado con su muerte.