El 19 de septiembre de 2016, Petar Bajčetić, empresario de 37 años y propietario de la popular cafetería NN de Bileća, en el sur de Bosnia y Herzegovina, fue asesinado a tiros delante de la puerta de su casa. Varias personas lo asaltaron con la intención de secuestrarlo, pero Bajčetić se resistió y le dispararon. Cuatro personas fueron arrestadas por el asesinato —entre ellas, Miljan Vujović, conocido criminal de este país del este relacionado con secuestros y extorsiones—, pero un individuo logró escaparse. Esta persona ha estado diez años a la fuga, hasta que el pasado 21 de octubre, los Mossos d'Esquadra lo detuvieron en Barcelona.
Según han explicado desde la policía catalana, el arresto de este hombre se produjo después de que agentes de Seguridad Ciudadana lo identificaran. Al revisar sus datos vieron que tenía pendiente una Orden Internacional de Detención emitida por las autoridades de Bosnia y Herzegovina que lo relacionaban directamente con un delito de homicidio que la policía del país investigaba desde 2016. Vujović, el líder del grupo que atacó a la víctima, también logró huir hasta que lo atraparon en Serbia dos años más tarde. Actualmente, está cumpliendo una pena de prisión de 14 años y medio; los tres cómplices que pudieron arrestar en aquel momento ya están en libertad. Con la detención por parte de los Mossos, la última persona vinculada con el crimen será puesta ante la justicia cuando sea extraditado a Bosnia.
Detenido un delincuente reclamado en Croacia
Aparte de la detención del sospechoso por el asesinato de Petar Bajčetić en Bosnia, el 16 de octubre se realizó otra detención de un hombre que las autoridades de Croacia buscaban por un delito de falsificación documental. El sospechoso fue detenido por la Guàrdia Urbana de Barcelona. La policía de la capital catalana le imputaba un delito de amenazas leves y otro de daños, pero no fue hasta que lo llevaron a la comisaría de los Mossos que los agentes vieron que la documentación con la que se había identificado era falsa.
Las comprobaciones que hicieron revelaron que el detenido tenía una Orden Europea de Detención y Entrega emitida por Croacia, según la cual se le acusaba de haber utilizado documentación falsificada y una identidad usurpada para obtener de manera fraudulenta un número de identificación personal, así como certificados y documentación oficial croata en el año 2018. Por estos hechos se enfrenta a una pena de prisión de hasta diez años. Posteriormente, el detenido pasó a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 2 de Madrid.