La proliferación de las estafas a través de internet ha obligado a los usuarios a andar con pies de plomo y no fiarse de todo aquello que aparece en la pantalla del ordenador o del teléfono móvil. Especialmente en los últimos años con la evolución a pasos agigantados de la inteligencia artificial, que hace que cada vez sea más difícil distinguir aquello que es falso de lo que es real. Y es que cometer un error fatal en un mundo en el que los ciberdelincuentes pueden suplantar a una persona a la perfección o simular una página web oficial puede acabar comportando una pérdida económica muy importante.

Solo un "ok" te puede hacer perder 120.000 euros.

Lo que hacen este tipo de delincuentes para poder conseguir sus objetivos es ir evolucionando y modificando las ciberestafas para evitar que las detecten. La gente duda cada vez más cuando recibe un SMS con un posible enlace fraudulento, cuando recibe un correo con una oferta muy llamativa o cuando algún desconocido le abre una conversación a través de WhatsApp. Pero ahora, según apuntan desde La Gazzetta del Mezzogiorno, los estafadores tienen suficiente con una simple respuesta que diga "ok" a un mensaje de texto para poder llegar a estafar hasta 120.000 euros.

El funcionamiento de esta estafa es exactamente el mismo que el de contestar "sí" al recibir una llamada telefónica. Solo con estas dos letras que se acostumbran a usar como confirmación, lo que consiguen los ciberdelincuentes es obtener una supuesta autorización desde el número de la víctima en la que da permiso para hacer un movimiento de dinero o secuestrar la cuenta corriente del banco. De hecho, normalmente se hacen pasar por la entidad bancaria para conseguirlo. Por este motivo, hay que evitar usar todo este tipo de respuestas afirmativas que puedan acabar jugando una mala pasada y haciendo ver que ha sido la misma víctima quien ha autorizado que le quiten todos sus ahorros.

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