La Guardia Civil, con la colaboración de los Mossos d'Esquadra, ha detenido a un fugitivo buscado por la Interpol y reclamado por Chile. Además, mientras estaba en España, el hombre aprovechó para robar en unas empresas de Castelló, en el País Valencià, sin saber que estos robos le costarían la libertad. Cuando se encontró al individuo, del cual no se ha revelado más información, se comprobó que llevaba encima documentación falsa para esconder su identidad y evitar hacer saltar ninguna alarma en caso de que se encontrara con la policía.
Todo empezó el día 5 de junio, cuando la policía empezó a investigar un par de robos en Castelló. Los ladrones se colaron en dos empresas, una de ellas del sector cerámico de l'Alcora, donde robaron varios ordenadores y teléfonos móviles antes de esfumarse. La otra fue en Benicarló, donde los delincuentes intentaron entrar en una zona de almacenamiento para robar, pero acabaron marchándose con las manos vacías sin conseguir su objetivo. Después de estos hechos, la policía empezó a investigar los robos, y gracias al trabajo de los investigadores descubrió que los dos hechos estaban relacionados, que los había cometido la misma persona y que esta se ocultaba en algún lugar de la demarcación de Tarragona, por lo cual se avisó a los Mossos d'Esquadra.
Prisión provisional
Finalmente, se pudo localizar al hombre en Tortosa, y cuando lo identificaron se llevaron una sorpresa. El delincuente llevaba documentación falsa encima, pero cuando comprobaron su identidad real, vieron que estaba buscado por la Interpol por una petición de los juzgados de Chile con el fin de detenerlo y extraditarlo al país sudamericano. Después de pasar a disposición judicial, el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional decidió que entrara en prisión de forma provisional mientras se tramita la extradición.