La actitud de una joven de 23 años hizo levantar las sospechas de un agente de los Mossos fuera de servicio que, este viernes, 8 de mayo, consiguió evitar que la mujer, junto con otro hombre, robara joyas de un gran valor económico a una señora de 86 años de Barcelona. Según ha informado la policía catalana, los ladrones se hicieron pasar por técnicos de una compañía de gas y acordaron previamente una cita con la víctima, amenazándola con que, si no permitía la revisión, tendría que pagar una sanción de 300 euros. 

Se tapan para entrar en el edificio 

Los hechos tuvieron lugar hacia el mediodía, cuando el policía vio a una joven haciendo una fotografía en la fachada de un edificio situado en el distrito de Horta-Guinardó. El agente vio cómo la joven entraba en el inmueble y se tapaba la cara con una gorra y un pasamontañas para evitar ser grabada en caso de que hubiera cámaras de seguridad dentro del portal. Ante esta actitud, el policía no dudó ni un segundo y llamó a la comisaría para que se personaran los compañeros de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC). 

Mientras el agente fuera de servicio esperaba la patrulla de los Mossos, vio cómo la mujer sospechosa abría la puerta a otro hombre, que también se había tapado la cara con una gorra antes de entrar en el edificio. Minutos más tarde, vieron a ambos individuos salir del inmueble y los detuvieron e identificaron. 

Joyas de más de 3.000 euros 

Los agentes registraron a los ladrones y confirmaron que el hombre llevaba encima joyas —entre las cuales había pendientes, anillos y pulseras— por un valor de entre 3.600 y 4.000 euros. Los policías se entrevistaron con la víctima, una mujer de 86 años, que informó que los ladrones habían asegurado que eran revisores de gas y que habían concertado una cita por teléfono con ella para hacer una revisión en la instalación. La mujer, además, explicó que los individuos la habían amenazado con pagar una multa de 300 euros en caso de no dejarlos trabajar. 

Finalmente, los Mossos d'Esquadra detuvieron a ambos individuos, acusados de ser los supuestos autores de un delito de hurto. Se trata de un hombre de 28 años y sin antecedentes policiales y una mujer de 23, con dos antecedentes previos relacionados con los mismos hechos. La policía catalana, sin embargo, no ha comunicado la nacionalidad de los arrestados, que pasaron a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia al día siguiente, el sábado, 9 de mayo. Los agentes pudieron recuperar las joyas y las devolvieron a la propietaria.