La lacra de la violencia machista se ha cobrado la vida de una mujer de 33 años en la localidad malagueña de Alhaurín el Grande este sábado. Los hechos han tenido lugar poco después de las once y media de la mañana, cuando el 112 ha recibido la llamada de una persona que alertaba de que oía cómo su vecina estaba gritando pidiendo ayuda. Casi de forma paralela, el teléfono de emergencias ha recibido varias llamadas que también alertaban de gritos en el mismo domicilio. Uno de los testigos ha conseguido acceder a la vivienda, donde se ha encontrado a la mujer tendida en el suelo, llena de sangre y con un cuchillo clavado en el costado. En cuanto al agresor, ya había huido.
Inmediatamente, efectivos sanitarios y policiales, tanto de la Policía Local como de la Guardia Civil, se han desplazado hasta el domicilio, ubicado en la calle Tomillo, pero ya no han podido hacer nada para salvar la vida de la mujer. La víctima, Victoria, de nacionalidad británica, presentaba heridas de arma blanca en el cuello. En el momento de los hechos, sus tres hijos, todos ellos de corta edad, estaban en la vivienda y han presenciado el asesinato de su madre. La Guardia Civil ha abierto una investigación con el fin de esclarecer el crimen y agentes de la policía científica han recuperado el arma homicida y están investigando en busca de otras pruebas. El cadáver ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Málaga para que se le practique la autopsia y se confirmen las causas de la muerte.
El autor del crimen se entrega en la cárcel
La noticia del crimen ha comenzado a circular rápidamente por la localidad, donde la mujer era muy querida, y decenas de personas se han aproximado al domicilio familiar. Entre estas personas se encontraba la madre de la víctima, que ha sido alertada por sus nietos. Mientras la policía comenzaba la investigación y recogía muestras del domicilio, sin embargo, el autor del crimen se presentaba en la prisión de Alahurín de la Torre para entregarse. El hombre, que ha ido hacia el centro penitenciario por sus propios medios, ha explicado a los funcionarios que había apuñalado a su expareja delante de los hijos pequeños y ha dejado que lo detuvieran sin alterarse ni oponer resistencia. La pareja contaba con antecedentes por violencia machista y, aunque con riesgo bajo, estaba activo en el sistema Viogén y con una orden de alejamiento vigente.