Los Mossos d'Esquadra han podido detener a dos ladrones que tenían atemorizados los comercios del Empordà y el Gironès con sus robos constantes. Los dos detenidos, hombres de 46 y 25 años, según ha podido saber ElCaso.com, ambos de nacionalidad española, están acusados de doce robos con fuerza y un robo con violencia e intimidación. Al primero, el de 46 años, también se le detuvo por tres robos más que hizo por su cuenta. Los ladrones forzaban entradas, robaban dinero y objetos de valor, se llevaban vehículos, los incendiaban e, incluso, uno de ellos tenía una plantación de marihuana en casa. Después de meses de investigación, los Mossos han conseguido detener a los dos hombres, ayudando a los vecinos a respirar más tranquilos. Los ladrones actuaban a veces con otros delincuentes, entre los cuales había una mujer de 39 años, de nacionalidad española y con antecedentes, que también ha sido detenida.

Entre el 15 de diciembre y el 4 de febrero, los dos ladrones cometieron juntos un total de dieciséis robos por la demarcación de Girona. Cuando los Mossos se enteraron, empezaron una investigación, ya que todo parecía indicar que los delitos estaban relacionados y siempre participaban las mismas dos personas, a veces por su cuenta y a veces acompañadas. El primer robo con fuerza tuvo lugar durante la tarde del día 15 de diciembre en una lavandería de Llançà, donde dos hombres y una mujer —la que también ha sido detenida— forzaron una cerradura, entraron y robaron dinero en efectivo. Tres días más tarde, los ladrones se desplazaron hasta Avinyonet de Puigventós y, hacia las tres de la tarde, robaron en una empresa del municipio. Este robo, sin embargo, no los dejó satisfechos, y unas horas más tarde cometieron otro en el mismo pueblo que se les complicó. Hacia las siete, uno de los hombres se coló a robar en una farmacia, pero mientras se llevaba el dinero de la caja, le sorprendió una trabajadora. El delincuente y la mujer forcejearon y él la golpeó para poder escapar.

Robo tras robo sin parar

Aquel robo casi les sale mal, pero eso no los detuvo. Entre el 21 de diciembre y el día 7 de enero, los ladrones cometieron cinco robos más: en una empresa de muebles en Vila-sacra y en tres empresas dedicadas al sector de mantenimiento, construcción y equipamiento de piscinas situadas en Figueres, Castelló d’Empúries y Viladamat. En este último municipio también intentaron colarse, sin conseguirlo, en un almacén particular. La investigación de los Mossos continuó avanzando hasta que, el día 10 de febrero, pudieron detener a uno de los ladrones en Figueres. Su cómplice tardó más en caer, pero el día 7 de marzo, este sábado, también fue detenido. Aparte de los robos, se le arrestó también por saltarse un control de los Mossos en Figueres el día 25 de febrero y por conducir una motocicleta sin puntos en el carné. Además, durante un registro en casa de uno de los detenidos, se encontró y desmanteló una plantación de marihuana. Ambos pasaron a disposición judicial ante el juzgado en funciones de guardia de Figueres y de momento han ingresado a prisión de forma provisional.

Uno de los ladrones ya había sido detenido en Banyoles días antes, el 4 de febrero, junto con la mujer, con una furgoneta robada de una empresa de La Pera. Dentro del vehículo encontraron un millar de paquetes de tabaco valorados en más de 6.000 € que habían conseguido en un robo con fuerza de un bar de Medinyà la noche del 2 de febrero, y también un móvil robado en una empresa de Palol d’Onyar, un objeto que permitió relacionarlos con nuevos hechos.

Utilizan vehículos robados para cometer más delitos

A pesar de haber capturado ya a los dos hombres, la investigación no quedó cerrada, y los agentes continuaron descubriendo robos en los que los dos hombres estaban involucrados. Los policías atribuyen a los dos hombres tres robos con fuerza más, dos de ellos en grado de tentativa, el día 15 de enero. Los ladrones intentaron colarse en un bar de Celrà poco antes de las tres y una hora más tarde, en una empresa en Girona. Los delincuentes no se dieron por vencidos y, como dice el dicho, a la tercera va la vencida. Hacia las seis, probaron suerte con una empresa de Palol d’Onyar, donde consiguieron colarse y robar dos móviles —uno de los cuales era el que los delató en Banyoles—, un medidor digital y un grabador láser. Además, para huir se llevaron una furgoneta del recinto, que apareció incendiada en Vilanova de la Muga tres días más tarde.

Hasta aquí llegan los robos que hicieron juntos, pero uno de los ladrones también está acusado de tres casos más que hizo por su cuenta. El detenido de 46 años cometió tres robos más, en la comarca de la Selva, concretamente la madrugada del 1 de febrero en un bar de Riudellots de la Selva y al día siguiente en un taller mecánico, también de Riudellots, y una empresa de Vilobí d’Onyar. El arrestado y un cómplice utilizaron los dos vehículos sustraídos en La Pera para llevar a cabo estos nuevos robos. Los investigadores pudieron situar por la zona donde cometieron los hechos uno de los vehiculos, antes de que apareciera quemado en Torroella de Montgrí, como ya habían hecho en otro caso. El otro vehículo, el que conducían cuando se les detuvo en Banyoles, lo empotraron contra el taller mecánico. Los dos ladrones han sido detenidos, dando un poco de paz a las empresas y comercios de la zona, pero los Mossos d'Esquadra continúan trabajando para identificar, localizar y detener a los otros autores que les ayudaban a veces a cometer estos robos.

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