Màrius es el joven detenido por asesinar a su abuela en Sant Gregori (Girona). Han salido a la luz los detalles del crimen y los antecedentes psiquiátricos del presunto autor de los hechos y su carácter agresivo. Ha explicado detalladamente qué pasó en la reconstrucción de los hechos y ya ha ingresado en la cárcel de manera provisional.

El macabro hallazgo lo hizo otro nieto de la víctima, que se dirigió hasta la casa de Sant Gregori, un municipio de casi 4.000 habitantes cerca de Girona. Pudo comprobar que Pepita R.C., de 90 años, estaba muerta en el suelo. A simple vista, podía parecer que había sido una muerte accidental por una caída, pero la autopsia determinó que había sido asesinada y que la causa de la muerte era el estrangulamiento.

Màrius Albert Aymerich Merino / ACN
Màrius Albert A.M. / ACN

Màrius Albert mató a su abuela

Según avanza El Punt Avui, los Mossos d'Esquadra habían estado anteriormente en el lugar del crimen, ya que las peleas y las discusiones familiares eran muy habituales. Màrius Albert A. M., el presunto autor de los hechos, tiene antecedentes psiquiátricos y el día que, presuntamente, mató a su abuela, se dirigió al hospital con heridas en las manos y explicó que no se encontraba bien y que se había peleado con Pepita.

Los Mossos lo detuvieron por el crimen de Sant Gregori

El viernes, el hermano de Màrius entró en el hospital donde estaba ingresado muy alterado, diciendo que quería matarlo. Cuando los Mossos supieron los resultados de la autopsia, detuvieron a Màrius como presunto autor de los hechos. El martes hizo la reconstrucción de los hechos y explicó con todo tipo de detalles qué pasó.

Màrius era vecino de Salt y no tenía ni trabajo ni amigos

Màrius Albert A.M. vivía en un piso de Salt que le pagaba su familia. No tenía ni trabajo ni amigos y, según explica El Punt Avui, el día del crimen fue a casa de la víctima porque no se sentía bien y quería hablar con la abuela. La puerta de la casa estaba abierta, como de costumbre, y entró. Pepita se asustó y quiso llamar a una ambulancia.

El presunto asesino dijo que tenía mucho miedo a las ambulancias, ya que las veces que lo habían ido a buscar lo habían sedado y que eso le causaba mucha angustia. La asfixió y cayó al suelo. Vio que estaba viva y se marchó deprisa por miedo que viniera la ambulancia. Después de declarar esta versión de los hechos, se decretó su entrada en la prisión de manera provisional y sin fianza acusado de haberla asesinado.