La madre del bebé maltratado de Barcelona ha admitido, este jueves, 23 de julio, ante el juez instructor que lleva el caso, que el padre del hijo era "torpe y con falta de afecto" hacia la criatura, pero que "en ningún momento" detectó una agresión por parte del progenitor y que, si lo hubiera visto, lo habría denunciado. La declaración, que ha durado unas tres horas, se ha hecho en la Ciutat de la Justícia de Barcelona y ha sido por voluntad propia de la madre, que ha querido ampliar la primera versión que hizo para poder defender su inocencia. 

Busca información sobre fisuras anales 

El abogado de la mujer, por su parte, ha informado de que la pareja "tenía problemas", pero que la preocupación de su clienta era el bebé, que solo tenía seis semanas cuando ingresó en la UCI del Hospital de la Vall d'Hebron con heridas muy graves que le han dejado secuelas de por vida. 

La acusada también ha contradicho la versión de los médicos y dice que preguntó por las lesiones del bebé y que, antes de hacer las visitas a los centros sanitarios, hizo consultas en internet para obtener información sobre "fisuras anales". El abogado también ha recordado que ningún médico avisó a la madre de las lesiones de la criatura y que "ojalá" lo hubieran hecho. La mujer también envió fotografías de su hijo a su prima, que, al igual que ella, también trabaja en el ámbito sanitario. 

El padre continúa en prisión 

Los Mossos d'Esquadra detuvieron a la pareja, un hombre de 42 años y una mujer de 43, el pasado 18 de marzo, después de que el Hospital Vall d'Hebron —donde trabajaba la madre como enfermera— activara el protocolo de maltrato infantil. Los médicos que atendieron a la criatura, que estuvo ingresada en la UCI, declararon que "nunca habían visto unas lesiones tan graves" y la policía catalana acusó a los progenitores de ser los supuestos autores de los delitos de maltrato habitual, lesiones graves y agresión sexual. 

Dos meses después, en el mes de mayo, el juez dejó en libertad con cargos a la madre, con la prohibición de no acercarse a menos de 500 metros de su hijo, y le retiró el pasaporte. En cuanto al padre, que ha pedido dos veces salir de la prisión, continúa entre rejas, porque el magistrado consideró que existe riesgo de que el hombre intente escaparse o altere las pruebas que lo incriminan. 

Según el abogado de la madre, se ha solicitado un régimen de visitas con su hijo, pero en el caso de la fiscalía, se ha rechazado hasta que no se conozca la implicación en el caso. El menor se encuentra bajo la tutela de la Direcció General d'Atenció a la Infància i l'Adolescència (DGPPIA) de la Generalitat de Catalunya. 

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