La policía francesa ha liberado a un niño de 9 años que en los últimos dieciséis meses ha vivido encerrado dentro de una furgoneta obligado por su padre. Los hechos han tenido lugar en la localidad de Hagenbach, cerca de las fronteras con Suiza y Alemania, y el menor ha sido encontrado en posición fetal, desnudo y tapado solo con una manta sobre una pila de basura. Presentaba signos de desnutrición, estaba rodeado de sus propios excrementos y no se había podido duchar en el casi año y medio que estaba allí encerrado. De hecho, de estar tantos meses sentado y sin salir del vehículo, no podía caminar.
Vive encerrado dentro de una furgoneta durante dieciséis meses
Fue un vecino quien oyó ruidos dentro del vehículo y alertó a los servicios de emergencias, momento en que se descubrió la situación en que vivía el menor. Según explicó su padre, que ya ha sido detenido, lo encerró dentro de la furgoneta en noviembre de 2024 "para protegerlo" porque su pareja lo quería internar en un hospital psiquiátrico. No obstante, no existe ningún informe médico en su historial que apunte a problemas psiquiátricos antes de su desaparición y, de hecho, era un buen estudiante y sacaba buenas notas en la escuela. Por su parte, el niño ha reconocido que tenía "grandes dificultades" con la pareja de su padre y que pensaba que él lo había encerrado porque "no tenía ninguna otra opción".
El progenitor está acusado, entre otros delitos, de secuestro y se encuentra bajo custodia policial. Su pareja, a pesar de que ha asegurado que no sabía que el menor había estado todo este tiempo encerrado dentro de la furgoneta, también está investigada por no prestar ayuda a un menor en peligro. La hermana del menor, de 12 años, y otra hija de la mujer, de 10, están bajo custodia de los servicios sociales, mientras se investiga si hay más personas que tuvieran conocimiento de las condiciones en que vivía el niño.
El ministro de Educación francés, Edouard Geffray, ha anunciado que se hará una investigación más allá de la policial para esclarecer cómo puede ser que el niño haya estado cerca de año y medio encerrado en una furgoneta sin que nadie se diera cuenta. En este sentido, ha explicado que se harán cambios en el sistema si se detectan errores, al mismo tiempo que ha reconocido que las autoridades deben verificar la inscripción de todos los niños en la escuela y deben hacer un seguimiento a aquellos que se cambian de un centro a otro.