Los Mossos d'Esquadra investigan un nuevo asalto violento este fin de semana en la zona alta de la ciudad de Barcelona para robar un reloj de alta gama. En este caso, según ha podido saber ElCaso.com, se trata de un reloj de la marca Rolex, valorado en 7.000 euros, que fue robado, a plena luz del día, el sábado, 11 de julio, en la avenida de Sarrià. Un ladrón se acercó a la víctima, a pie, le dio un tirón, le arrancó el reloj de la muñeca y corrió hasta una motocicleta, que le estaba esperando.
El ladrón, el reloj y el conductor de la moto escaparon sin dejar rastro. La policía catalana, según han confirmado a este medio, ha derivado el caso a la Unitat Regional Operativa Polivalent (UROP) de la región de Barcelona, que tiene un grupo especial, Titani, que investiga los robos de relojes en Catalunya. Por ahora, no se ha podido recuperar el reloj ni tampoco identificar a los ladrones.
Vuelven a actuar los ladrones
Sin embargo, según ha podido saber ElCaso.com, los robos de relojes en la parte alta de Barcelona, siguiendo este método criminal, no son nuevos. Esta unidad de los Mossos tiene en marcha investigaciones para identificar a los ladrones, de los cuales, en algunos de los asaltos, se dispone de imágenes de cámaras de seguridad o de las propias víctimas, que pueden hacer fotos antes de la huida de los malhechores, pero, por ahora, todavía no los han podido cazar. Del análisis de las imágenes, los Mossos saben que los ladrones usan motocicletas sustraídas con placas de matrícula dobladas para evitar ser atrapados. Se han registrado ataques similares en otros puntos de la zona alta de Barcelona, como en la Via Augusta o en la avenida Pearson (imagen de la moto que acompaña esta noticia), según han explicado fuentes de la policía catalana a ElCaso.com. Los especialistas en este tipo de robos tienen diagnosticados varios grupos criminales que roban relojes en Barcelona, según su modus operandi.
Repunte de robos de relojes
Estos de la zona alta trabajan con motocicletas para escapar y, creen, son personas itinerantes que seleccionan y estudian más a las víctimas antes de cometer el robo. Hace pocas semanas, la policía española detuvo a uno de estos grupos tras relacionarlo con robos en varios puntos del Estado. Los otros son ladrones más oportunistas, jóvenes magrebíes, que actúan en el centro de la ciudad aprovechando las aglomeraciones turísticas y que cada vez, aseguran fuentes policiales, son más violentos.
Los robos de relojes, que siempre se hacen con violencia para arrancarlos de la muñeca de las víctimas, representan un 9% de los hechos registrados. Aun así, es un delito que genera mucha inseguridad y tiene repercusiones negativas sobre el impacto del turismo en la capital del país. Sea como sea, aunque algunas investigaciones policiales han permitido detener a ladrones tras relacionarlos con estos hechos, la recuperación de los relojes es muy complicada. Justo después de ser sustraídos, acaban rápidamente en el mercado negro y, en algunos casos, salen del Estado.