La Guardia Civil ha detenido a una mujer que, después de robar las joyas a personas mayores en Barcelona, optó por marcharse a Mallorca a seguir haciendo lo mismo que ya hacía en Catalunya. En su estancia en las islas Baleares ha llegado a cometer, presuntamente, siete robos en compañía de otro hombre. La pareja, originaria de Europa del Este, ponía el foco en los turistas, especialmente cuando se trataba de personas mayores, y usaban el conocido método del abrazo amoroso. La mujer se acercaba a las víctimas con cualquier excusa y les daba un abrazo o les acariciaba las manos para poderles quitar las joyas.

La gran mayoría de asaltos tuvieron lugar en la localidad de Calvià, donde fueron detenidos, como por ejemplo el hurto de un colgante de oro valorado en 3.000 euros que le robaron a una turista alemana en el núcleo de Palmanova. Además, también habrían cometido en Andratx, como el robo de una cartera a una mujer británica en Sant Elm mientras la distraían. A partir de las diferentes denuncias, la Guardia Civil comenzó a investigar los asaltos y determinó que detrás de todos ellos había la misma pareja, que fue identificada por las víctimas. Finalmente, la pudieron localizar y detener.

La mujer ya había actuado en Barcelona

En el momento de su detención, cuando los agentes introdujeron los datos de la mujer detenida en las bases policiales, descubrieron que se trataba de una delincuente habitual en este tipo de robos y que tenía una orden de búsqueda y captura desde Barcelona por haber actuado de la misma forma en la capital catalana. Después de pasar a disposición judicial, tanto a ella como a su cómplice se les ha impuesto una orden de alejamiento y la prohibición de vivir en Mallorca mientras dure el proceso, debiendo abandonar la isla en un plazo máximo de 24 horas.