Los Mossos d'Esquadra han podido detener a tres delincuentes multirreincidentes que acumulaban un montón de antecedentes, todo gracias al robo de un móvil. Uno de los ladrones robó el teléfono de una chica, pero se olvidó de apagarlo, y eso le pasó factura. Gracias al GPS del dispositivo, los agentes pudieron localizar no solo a este ladrón, sino a dos delincuentes más que estaban con él. Al final, los Mossos detuvieron a los tres hombres, de entre 21 y 26 años, por un delito de robo con violencia. Los ladrones, de los cuales no se ha revelado la nacionalidad, suman un total de 71 antecedentes policiales.

Los hechos tuvieron lugar el miércoles 6 de mayo, sobre las siete de la tarde. Según informan los Mossos d'Esquadra, una chica estaba esperando el autobús con el móvil en la mano cuando apareció el ladrón en moto y, de un tirón, le arrancó el dispositivo. Después del robo, el delincuente se esfumó, pensando que se había quitado de encima a la víctima, pero no era consciente de que estaba cometiendo un grave error que lo podía delatar. El móvil de la chica tenía la geolocalización activada, lo cual permitía poder rastrear el dispositivo. 

Encuentran al ladrón acompañado de dos delincuentes

Después de denunciar los hechos, los Mossos d'Esquadra pudieron localizar el teléfono y salieron rápidamente a recuperarlo. Gracias al GPS, pudieron encontrar al ladrón, que se encontraba con dos chicos más en la calle Havana. Los pararon, los identificaron y los registraron a los tres, y se llevaron una sorpresa. Además de descubrir que tenían 76 antecedentes en total, también encontraron el móvil de la víctima y dos teléfonos más que también constaban como robados. Ante estos indicios, se detuvo a los tres jóvenes por un delito de robo con violencia. Según han comunicado los Mossos d'Esquadra, las detenciones se realizaron en el marco de un plan Kanpai pensado precisamente para combatir la multirreincidencia en robos violentos, especialmente los que se hacen con patinetes eléctricos.