La Policía Local de Castelló d'Empúries, en el Alt Empordà, ha detenido a un ladrón que circulaba tranquilamente con una bici robada por el municipio, sin saber que tenía un GPS incorporado y que lo había grabado una cámara de seguridad. Después de que se denunciara el robo, la policía localizó rápidamente al ladrón, lo detuvo y devolvió la bici a su propietario. El cuerpo policial no ha revelado más información del ladrón, como su edad, nacionalidad o antecedentes.
Los hechos tuvieron lugar durante la tarde de ayer, miércoles 25 de marzo, cuando un vecino de Empuriabrava denunció que le habían robado la bici en el sector Badia del municipio. La bicicleta estaba asegurada con un candado, pero el ladrón lo rompió y se la llevó. El hombre pensaba que la bici, valorada en 1.000 euros, ya era suya, pero había cometido dos errores graves que le pasaron factura más adelante. Durante el robo, una cámara de seguridad lo grabó claramente y, por si eso no fuera suficiente, el propietario de la bici explicó a la policía que podían localizarla, porque tenía un GPS.
El hijo del propietario rastrea la bici
Los agentes de la Policía Local salieron a la calle para recuperar el vehículo y, poco después, gracias a la ayuda del hijo del propietario, que estaba rastreando la señal del geolocalizador, una patrulla encontró al delincuente. Cuando lo localizaron, se le detuvo. Los policías interrogaron al hombre, que no podía justificar de dónde salía la bici, pero realmente tampoco necesitaban su explicación. La bicicleta cuadraba con la que habían robado y, por si había alguna duda, los agentes pudieron comprobar que el hombre que la llevaba era el mismo que aparecía en las imágenes de la cámara de seguridad. Ante esta evidencia, los policías detuvieron al ladrón por un delito de hurto, y pudieron devolver la bici a su propietario.