La Policía Nacional ha detenido a cinco empresarios en Palma, en Mallorca, acusados de explotación laboral. Los detenidos, cuatro hombres y una mujer, todos ellos de nacionalidad marroquí, se aprovechaban de inmigrantes de su mismo país que no tenían papeles para hacerlos trabajar prácticamente esclavizados. Jornadas larguísimas, completamente aislados y sin ni un solo día de descanso; en estas condiciones sobrevivían los trabajadores de restaurantes y peluquerías de la ciudad para intentar conseguir documentos legales y poder regularizar su estancia en el país. Gracias a una denuncia anónima, la Policía Nacional ha podido detener a los responsables de la explotación por un delito contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros.

La Brigada de Extranjería de la Policía Nacional recibió una denuncia anónima que revelaba que, en algunos locales de la ciudad mallorquina, podía haber casos de explotación laboral. Al descubrir esta información, los investigadores, junto con funcionarios de Inspección de Trabajo, fueron a los establecimientos para comprobar si lo que se denunciaba era cierto. Los agentes encontraron trabajadores que venían de Marruecos en situación irregular, trabajando sin papeles y durmiendo en los mismos establecimientos donde trabajaban. Hablando con ellos, los agentes descubrieron que los empresarios que los habían contratado se aprovechaban de ellos y les obligaban a cumplir con unas condiciones laborales totalmente abusivas

Jornadas eternas, siete días a la semana y sin poder hablar con ningún cliente

Los trabajadores abrían los locales a las nueve de la mañana y trabajaban sin parar hasta las diez de la noche, de lunes a domingo y sin ningún tipo de vacaciones o días libres. Además, los empresarios les prohibían hablar con los clientes por miedo a que explicaran su situación, dejándolos completamente incomunicados del mundo exterior. Por si eso no fuera suficiente, vivían en pésimas condiciones en los locales donde trabajaban. Como los establecimientos no tenían cédula de habitabilidad, también se ha sancionado a los detenidos por el Servei d'Habitatge del Consell de Mallorca y por el Àrea de Disciplina Urbanística del Ajuntament de Palma.