Un interno condenado por asesinato de la prisión de Mas d’Enric, en el Catllar, en Tarragona, se ha escapado este jueves, 17 de septiembre, a mediodía cuando participaba en una salida programada fuera del centro penitenciario, según ha podido saber ElCaso.com. El hombre, que formaba parte de un grupo de cuatro internos que habían salido de la prisión, ha aprovechado una parada en un establecimiento de restauración, en la zona de les Gavarres, entre Reus y Tarragona, para escabullirse y huir. Según las primeras informaciones, el individuo ha dicho que iba al lavabo y se ha marchado por la puerta trasera del local.

Los hechos se han producido alrededor de las dos del mediodía y han obligado a activar un dispositivo de los Mossos d’Esquadra para intentar localizar al fugitivo. En la búsqueda han participado patrullas de Seguretat Ciutadana (USC) y efectivos del ’Àrea Regional de Recursos Operatius (ARRO). El dispositivo policial sobre el terreno se ha mantenido durante aproximadamente dos horas, sin que se haya podido localizar al interno.

Después de retirar el dispositivo, el caso ha quedado en manos de los investigadores de los Mossos d’Esquadra, que han iniciado las gestiones para localizar al hombre y aclarar dónde puede haber ido después de escaparse. La policía catalana mantiene abierta la búsqueda y será trasladada a la DIC y también a la unidad de Entorn Penitenciari, que se encarga de la investigación de estos internos que consiguen escabullirse.

Un interno condenado por asesinato

Según las informaciones a las cuales ha tenido acceso ElCaso.com, el interno fugado es un hombre de unos cincuenta años que cumplía condena en el centro penitenciario de Mas d’Enric. Se trata de Pedro Cea Clúa, condenado por uno de los crímenes más recordados de la crónica negra de las Terres de l’Ebre.

Cea Clúa fue condenado el año 2011 por la Audiencia de Tarragona a 21 años y medio de prisión: veinte años por un delito de asesinato y un año y medio más por tenencia ilícita de armas. Un jurado popular lo consideró culpable de haber asesinado a Juan García Riola, de 41 años, que mantenía una relación sentimental con su hermana.

El crimen se produjo el 23 de noviembre de 2007 en una finca rústica de la partida de los Ginaresos, en las afueras de Corbera d’Ebre, en la Terra Alta. Pedro Cea y su hermano Diego fueron con la víctima hasta esa finca con la excusa de ir a buscar unos efectos personales. Una vez allí, Pedro Cea disparó con una escopeta contra Juan García por la espalda, en la cabeza y a muy poca distancia, provocándole la muerte en el acto.

Los dos hermanos ocultaron el cadáver y se llevaron el vehículo de la víctima, que posteriormente lanzaron al canal de Seròs, en Sudanell. Tiempo después volvieron a la finca para esconder mejor el cuerpo, que no fue localizado hasta aproximadamente un año después del crimen. El hermano pequeño, Diego Cea Clúa, también fue condenado, en su caso a diez años de prisión como cooperador necesario del asesinato.