Una operación policial con ramificaciones entre Barcelona y Pakistán ha permitido rescatar a una mujer de origen pakistaní, pero nacionalizada española, que, según la investigación, había sido engañada por su propia familia para hacerla viajar al país asiático, donde le retiraron el pasaporte, la mantuvieron recluida y la obligaron a casarse con un primo contra su voluntad. El caso ha terminado con dos hombres, de 41 y 45 años, detenidos en Barcelona, investigados por tráfico de seres humanos con fines de matrimonio forzado y también relacionados con el apuñalamiento de quien era la pareja de la víctima en Barcelona. La investigación, realizada conjuntamente entre Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional española, ha obligado a los agentes a reconstruir durante meses una historia de presiones familiares, amenazas, violencia y control que comenzó en Barcelona y terminó, a miles de kilómetros, con una complicada operación para localizar a la mujer en Pakistán, ponerla bajo protección y conseguir que pudiera regresar al Estado.

Todo comenzó con una relación sentimental que la familia de la mujer no aceptaba. La víctima había conocido a su pareja en Barcelona en el año 2022 y ambos iniciaron una relación al año siguiente. En junio de 2025 formalizaron una unión religiosa mediante el rito musulmán. Aquella decisión, según los indicios recogidos por los investigadores, chocó frontalmente con la oposición del entorno familiar de la mujer, que le tenían preparado un futuro muy diferente, allí en su país. Los familiares querían que rompiera la relación y se casara con un primo residente en Pakistán. Las presiones fueron aumentando. Primero contra ella, con amenazas y coacciones para que abandonara a su pareja. Después también contra el hombre, a quien terceras personas habrían advertido que podía sufrir consecuencias si continuaba manteniendo la relación.

Un viaje a Pakistán que era una trampa

En septiembre de 2025, un familiar convenció a la pareja de que la mujer viajara a Pakistán. La versión que les dieron era que las dos familias habían decidido aceptar finalmente la relación y que aquel viaje debía servir para poner fin al conflicto. La mujer se marchó acompañada de un tío, hermano de su padre, pero todo fue una trampa.

Según la investigación policial, sus familiares le retiraron el pasaporte español, la instalaron en un domicilio familiar y empezaron a controlar todos sus movimientos. La mujer no podía marcharse ni volver a Barcelona. Estaba sometida a vigilancia permanente, tenía la movilidad restringida y sufría presiones constantes para que rompiera definitivamente con su pareja de Catalunya. Los investigadores sostienen que durante aquel periodo también sufrió maltrato psicológico continuado. El objetivo de la familia era que renunciara a su relación y aceptara el matrimonio que habían preparado para ella.

Finalmente, su entorno concertó la boda con un primo carnal residente en Pakistán. La mujer se opuso de manera expresa, pero la unión se acabó celebrando igualmente contra su voluntad.

Su pareja, apuñalada en Barcelona

En diciembre de 2025, la pareja de la víctima, un hombre de origen pakistaní que trabajaba en un establecimiento de telefonía e informática de la capital catalana, sufrió un intento de homicidio. Un hombre encapuchado lo atacó con un arma blanca y le asestó varias puñaladas que le provocaron heridas graves y pusieron en riesgo su vida. Con el avance de la investigación, la policía ha acabado relacionando a los dos hombres detenidos por el caso del matrimonio forzado con aquella agresión. Los Mossos consideran que participaron activamente en el apuñalamiento y han instruido diligencias por una tentativa de homicidio; tenían intención de matar a la pareja en Catalunya de su pariente, que tenían retenida en Pakistán. El ataque, según la investigación, formaría parte de las represalias del entorno familiar contra la relación sentimental de la mujer.

Un rescate complicado en Pakistán

Meses después del apuñalamiento, el hombre acudió a la Unidad contra las Redes de Inmigración y las Falsedades Documentales, la UCRIF, de la Policía Nacional en Barcelona. Era abril de 2026 y explicó a los agentes que su pareja había sido trasladada a Pakistán por miembros de su familia, que le habían retirado el pasaporte y que la habían obligado a casarse contra su voluntad. A partir de aquel momento, las dos investigaciones empezaron a encajar.

La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos, con la unidad especializada en tráfico de seres humanos, y la UCRIF de la Policía Nacional constituyeron un Equipo Conjunto de Investigación. El objetivo era complejo: saber exactamente dónde estaba la víctima, comprobar en qué condiciones se encontraba, identificar a los familiares implicados y, sobre todo, encontrar la manera de sacarla de Pakistán con seguridad. Los agentes empezaron a cruzar información policial y de inteligencia. No se trataba solo de acreditar que existía un matrimonio forzado. Primero había que localizar a una mujer que estaba a miles de kilómetros de Barcelona, bajo el control de su familia y sin documentación que le permitiera volver por su cuenta. Las gestiones de los investigadores permitieron acabar determinando el lugar donde estaba retenida.

Una operación internacional para sacarla de Pakistán

Con la ubicación de la víctima confirmada, se activó la parte más delicada de la operación. Los investigadores establecieron coordinación con la Embajada de España en Pakistán y el agregado de Interior del gobierno español en el país para preparar una intervención que permitiera llegar hasta la mujer sin ponerla en más peligro. Agentes de la Policía Nacional destinados en Pakistán ejecutaron finalmente el operativo de localización y rescate. Una vez pudieron llegar hasta ella y garantizar que estaba fuera del control de los familiares que presuntamente la retenían, se activó el proceso para recuperar su documentación y facilitar su salida del país. La mujer pudo ser repatriada de nuevo a Catalunya. Cuando volvió, quedó bajo la protección de los servicios especializados y recibió asistencia integral como posible víctima de tráfico de seres humanos. Había que investigar ahora quién estaba relacionado, en nuestro país, en aquel secuestro y las intenciones del matrimonio forzado; qué relación tenían estas personas con el intento de asesinato de su pareja en Barcelona.

Detenidos en el aeropuerto de El Prat

Las investigaciones de los Mossos y la Policía Nacional continuaron durante las semanas siguientes hasta que, el 21 de julio, los agentes arrestaron a dos de los principales investigados, de 41 y 45 años, en las instalaciones del aeropuerto del Prat. Ambos están investigados como presuntos autores de un delito de tráfico de seres humanos con finalidad de matrimonio forzado. La Policía Nacional también los vincula con delitos de detención ilegal, amenazas y coacciones. Paralelamente, los Mossos los relacionan con la tentativa de homicidio cometida en diciembre de 2025 contra la pareja de la mujer.