La Policía Nacional ha detenido a seis mujeres, cuatro en Barcelona y dos en Lleida, que formaban parte de un entramado dedicado a favorecer el acceso al empleo a mujeres extranjeras en situación irregular haciéndose pasar por cuidadoras de personas mayores y personas vulnerables. Todo salió a la luz a principios de este 2026, cuando Inspección de Trabajo detectó una posible trama fraudulenta en empleadas del hogar y los investigadores confirmaron que existían irregularidades en unos contratos laborales de mujeres que se encargaban de la asistencia de personas dependientes.

Se aprovechaban de inmigrantes ilegales y las hacían trabajar en su lugar

Según la investigación policial, tres mujeres, dos ecuatorianas y una hondureña, con permiso de residencia y trabajo en el Estado, se daban de alta en una conocida plataforma en línea de empleo especializada en servicios domésticos para ofrecerse como cuidadoras de personas mayores. Cuando las escogían, elaboraban el contrato de trabajo con toda la documentación auténtica y en vigor, sin nada que levantara sospechas. No obstante, una vez llegaba el momento, quien iba a trabajar no eran estas tres mujeres, sino otras tres, dos peruanas y una colombiana.

Estas impostoras, que no tenían papeles y estaban en situación irregular en el Estado, se hacían pasar por las cuidadoras que habían contratado, de forma que trabajaban de forma clandestina ocultando su verdadera identidad tanto a la administración como a las personas que cuidaban y sus familias. En cuanto al sueldo que les pagaban, este iba a parar a la persona contratada, que luego entregaba un pequeño porcentaje a la mujer que iba a trabajar haciéndose pasar por ella.

Las personas a las que cuidaban estaban en situación vulnerable

En la mayoría de los casos, las personas a las que cuidaban eran personas mayores en situación vulnerable, en algunos incluso diagnosticadas con alzhéimer, lo que hacía aún más grave el engaño. Las familias tampoco sabían que todo era mentira y pensaban que estaban contratando personal cualificado, motivo por el cual habían depositado toda su confianza en ellas. En este sentido, desde la policía destacan el gran riesgo de esta práctica, ya que, al fin y al cabo, estas personas estaban dejando entrar a las impostoras en su casa sin que nadie supiera quiénes eran en realidad. De momento, se ha detenido a seis mujeres, pero no se descarta que se puedan detener a más.