Horror en Francia por la agresión sexual en grupo y mediante sumisión química de un niño de solo 5 años. Diez hombres de entre 29 y 50 años han sido detenidos —nueve de ellos están en prisión— después de que la investigación, iniciada en febrero de 2025, haya confirmado los hechos, según ha explicado la Fiscalía de Lille, el municipio del norte del país galo donde tuvieron lugar los hechos. Aunque la policía tuvo conocimiento del caso el pasado año a raíz de una denuncia relacionada con una fiesta chemsex, los abusos comenzaron en noviembre de 2024. 

Según el escrito de la Fiscalía, el niño "fue puesto en contacto con hombres adultos por su propio padre", que también ha sido acusado de "agresión sexual incestuosa", así como de "complicidad en violación y agresión sexual agravada" contra su hijo. Los padres del niño estaban separados en el momento de los hechos y la custodia la tenía la madre, ya que el hombre ya había sido acusado previamente de haber abusado de él. Aun así, logró llevarse al pequeño y ofrecerlo en estos encuentros sexuales donde los acusados consumían drogas y también obligaban al menor a hacer lo mismo. 

Uno de los diez detenidos se ha suicidado 

La investigación de la policía francesa condujo a la identificación y detención, entre el 23 de febrero de 2025 y el 22 de enero de este año, de estos diez hombres. Todos entraron en prisión de manera preventiva, aunque uno de ellos se suicidó en su celda en junio del año pasado. Todos están acusados de "violación y agresión sexual con tortura y actos de barbarie", así como de "administración, sin el conocimiento o consentimiento de una persona menor de 15 años, de una sustancia susceptible de alterar su juicio o control de sus acciones con el fin de cometer una violación o agresión sexual". La pena máxima a la que se enfrentan es la cadena perpetua, según ha explicado la Fiscalía de Lille. 

El niño ha sido devuelto a su madre y, según ha afirmado el ministerio público, está recibiendo asistencia especializada por estos terribles hechos que han trastornado a la sociedad francesa, aún conmocionada por el apuñalamiento, este martes, de una profesora en un instituto de Sanary-sur-Mer, cerca de Marsella, por parte de uno de sus alumnos de 14 años.