Los Mossos d'Esquadra investigan la muerte de un hombre de 55 años que el pasado día 4 de enero fue encontrado, alrededor del mediodía, sin ropa y sin vida en el interior de la sauna gay de la calle de Casanova, en el centro de Barcelona, tal como ha podido saber ElCaso.com. Los responsables de este local, que está abierto las 24 horas del día, encontraron al hombre sin vida en una de las estancias de esta sauna de ambiente gay junto a la plaza de Universidad, en el centro de la capital de Catalunya. Agentes de la Unidad de Investigación (UI) de la comisaría de los Mossos del Eixample, al recibir el aviso, se desplazaron al interior del establecimiento y confirmaron no solo la muerte, sino también que, a simple vista, el cuerpo del hombre, del que no ha trascendido ni la nacionalidad ni el vecindario, no presentaba signos de criminalidad.

Los agentes analizaron el lugar y se entrevistaron con otros clientes y con el personal de la sauna, que explicaron que el hombre había sufrido una indisposición tras haber consumido drogas. A falta de los resultados finales de la autopsia, y después de confirmar que no hay indicios de ninguna muerte de carácter criminal, se cree que el hombre murió por una sobredosis. El forense de guardia autorizó el levantamiento del cadáver y la reapertura del espacio, que la tarde del 4 de enero ya volvió a funcionar. La investigación policial, más allá del consumo de drogas, no prevé que aporte novedades relevantes en este caso, según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, y se cerrará como una muerte accidental por sobredosis, se cree que "éxtasis líquido" o GHB, un tipo de psicotrópico popular en este tipo de ambiente.

Llueve sobre mojado

La relación de este tipo de locales para hombres, donde hay saunas y se celebran fiestas, muchas veces de carácter sexual, con las drogas no es desconocida ni nueva. En marzo de 2023 también se supo, en una información avanzada por ElCaso.com, que cinco hombres necesitaron ser atendidos por el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) y trasladados a hospitales después de intoxicarse con droga en el interior de esta misma sauna de la calle de Casanova. Dos de los hombres, de entre 30 y 50 años, acabaron en estado crítico en el hospital. Al cabo de un mes de los hechos, la Guardia Urbana de Barcelona clausuró de manera preventiva esta sauna.

A raíz de aquel incidente, la policía de la ciudad y los Bomberos de Barcelona ordenaron una visita al espacio para inspeccionarlo, ya que cuando tuvieron que entrar para evacuar a los heridos encontraron deficiencias, que en aquel momento se confirmaron y ordenaron su clausura. El cierre de este local, del Grupo Pases, que tiene otras saunas del mismo estilo en la misma zona del Gaixample de Barcelona, se mantuvo hasta que no se resolvieron las deficiencias detectadas por la policía y los bomberos. La investigación por la intoxicación, que se hizo de manera paralela, no aportó nuevos detalles al caso, más allá de no poder identificar al hombre que, asegurando que era miembro del consulado francés, había entregado la droga, GHB, a los cinco hombres que se intoxicaron.