La Guàrdia Urbana ha expulsado definitivamente a dos agentes acusados de haber robado 4.000 euros en efectivo a una pareja de nacionalidad china. Así lo ha notificado el Ajuntament de Barcelona en la gaceta municipal de este viernes, 31 de julio, después de que la comisión de gobierno del consistorio acordara "imponer la sanción de separación del servicio" a los dos policías. Los hechos se remontan a febrero del año 2018, cuando los agentes identificaron a una pareja de nacionalidad china que estaba sentada en un banco de la calle de Guipúscoa, en el distrito de Sant Martí.
Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com de fuentes del consistorio, las dos personas se habían citado para hacer un intercambio de divisa, de euros por otra moneda. Los agentes, en el marco de la actuación policial, se quedaron el dinero y las víctimas denunciaron los hechos a los Mossos d'Esquadra. Fruto de las gestiones, los agentes de la Unidad de Deontología y Asuntos Internos (UDAI) de la Guàrdia Urbana de Barcelona —que se encarga de investigar y prevenir malas prácticas dentro del cuerpo— iniciaron un expediente disciplinario contra los policías.
Deben indemnizar a la pareja
Este acuerdo llega medio año después de la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, que condenó a los dos agentes como autores de un delito menos grave de hurto, con la circunstancia de prevalencia de carácter público. El magistrado impuso también, entre otras medidas, seis meses de prisión y la obligación de indemnizar a la pareja de chinos. Ahora, con la sentencia firme, el Ayuntamiento ha decidido expulsar a los policías de la Guàrdia Urbana de Barcelona porque considera que esta conducta es una "infracción disciplinaria muy grave", de acuerdo con la Ley 16/1991, de 10 de julio, de las Policías Locales de Catalunya.