El Govern estudia medidas para evitar que los pasajeros viajen de pie en los autobuses interurbanos, especialmente en trayectos por zonas de montaña, después del accidente de este domingo en el Montseny. Lo ha explicado este lunes desde Manresa la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon. El siniestro de un autobús de Sagalés en Fogars de Montclús, que cayó por un barranco de unos veinte metros, ha dejado un balance de 87 personas atendidas, siete de las cuales continúan graves.
Esta misma mañana se ha celebrado una reunión entre técnicos del Departament de Territori, responsable de las adjudicaciones de las líneas de autobuses interurbanos de la Generalitat, y del Servei Català de Trànsit. El objetivo es abordar medidas después de un accidente que, por las características de la caída y el número de personas que viajaban en el vehículo, podía haber tenido consecuencias aún más graves.
La reunión se ha centrado en estudiar cómo evitar que los usuarios tengan que hacer estos trayectos de pie y si se debe prohibir. Ahora, después del siniestro, el Govern pone sobre la mesa restringir esta práctica, con el foco especialmente situado en las líneas que circulan por carreteras de montaña. Todavía no se ha concretado qué medida se aplicará ni qué alcance tendrá más allá del anuncio hecho por la consellera de Interior.
Una línea donde era habitual viajar de pie
En esta línea de Sagalés era habitual que hubiera pasajeros que hicieran el trayecto de pie. La investigación de los Mossos d’Esquadra tiene que aclarar cuántas personas viajaban así en el momento del accidente y si el vehículo superaba el límite de pasaje autorizado, una de las cuestiones que, tal como avanzó este domingo ElCaso.com, se están investigando.
El subinspector jefe del Àrea Regional de Trànsit de los Mossos en Mollet del Vallès, Quique Granero, ha explicado que parte del pasaje podía ir de pie, pero no ha concretado cuántas personas se encontraban en esta situación. Tampoco ha confirmado que se superara la capacidad permitida. «No podemos decir ningún dato que después tengamos que negar», ha señalado desde el centro de mando, a los pies del Montseny, este lunes, el día después del accidente.
La policía mantiene abierta la investigación para determinar qué provocó que el autobús saliera de la carretera BV-5114 y cayera por el barranco. El vehículo hacía el trayecto de bajada desde Santa Fe del Montseny. El conductor ha dado negativo en las pruebas de alcohol y drogas, y también se ha descartado la implicación de otros vehículos y terceras personas.
Siete heridos graves y una retirada compleja del autobús
El balance actualizado de media mañana es de 87 personas atendidas, con siete heridos que continúan en estado grave. Según el director médico del Sistema d'Emergències Mèdiques, Jorge Morales, nueve personas están ingresadas en unidades de críticos, semicríticos o reanimación de diferentes hospitales de las regiones Metropolitana Norte, Barcelona Ciudad y Girona. En conjunto, entre 40 y 42 personas continúan hospitalizadas, principalmente por lesiones traumatológicas.
Los Bombers han reanudado este lunes por la mañana la búsqueda alrededor del autobús, después de detener los trabajos durante la noche. Trabajan trece dotaciones con una treintena de efectivos, con especialistas en excarcelación y estructuras colapsadas, la unidad canina y la unidad de drones.
La retirada del vehículo es una operación lenta y compleja que requiere una grúa de gran tonelaje para sacarlo del barranco y una segunda para trasladarlo por carretera. Los equipos de emergencia han descartado víctimas mortales en el entorno inmediato del autocar, pero han explicado que es necesario levantarlo para poder completar la comprobación.
