Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos hombres acusados de ser los presuntos autores de un delito de estafa y de usurpación de estado civil. Los dos sospechosos, de 45 y 52 años, son los responsables de una empresa de mantenimiento de gas ubicada en Castelldefels (Baix Llobregat, Barcelona), a través de la cual han estafado miles de euros además de 30 personas, todas ellas clientes suyos y, en su mayoría, de edad avanzada. En total, los Mossos calculan que los dos sospechosos han estafado unos 175.000 euros, aproximadamente.
La investigación se inició el pasado mes de enero, después de que un grupo de personas, a quienes habían notificado el impago de una serie de créditos, denunciaran esta situación en la comisaría de Castelldefels, alegando que ellos no habían solicitado ningún préstamo. Las personas afectadas habían entrado en una situación de morosidad con los bancos a causa del impago de los créditos, y decidieron denunciar que alguien había estado solicitando préstamos a su nombre y sin su consentimiento. Los agentes de la comisaría empezaron entonces a trabajar en este caso, que ha concluido siete meses después.
La empresa utilizaba los datos que a sus clientes, personas de avanzada edad, los habían proporcionado
Los agentes encargados de este caso descubrieron que todos los clientes tenían una cosa en común: eran usuarios de la misma empresa de instalaciones y mantenimiento de gas la cual, según las informaciones obtenidas por la policía, estaba vinculada en un entramado criminal de concesión fraudulenta de créditos personales. La empresa se aprovechaba de sus clientes más mayores, que habían confiado en la empresa para contratar una instalación, pedir un presupuesto o comprar algún producto. A partir de los servicios contratados o comprados, la empresa obtenía los datos y documentación personal de sus clientes y, con eso, los dos individuos contrataban varios créditos de consumo de forma telemática, presuntamente.
Los dos sospechosos han conseguido estafar 175.000 euros en siete meses
Los responsables de la empresa instaladora, supuestamente, llenaban con los datos necesarios la solicitud del crédito, aunque se inventaban el resto. Los dos acusados daban de alta varios teléfonos móviles a nombre de las víctimas, con los cuales usurpaban la firma de los clientes. Finalmente, una vez se completaba el proceso, los investigados pedían el ingreso del crédito a la cuenta de la empresa. Con esta metodología, los dos individuos han estafado, presuntamente, a una treintena de personas, obteniendo un beneficio de 175.000 euros.
Los clientes se daban cuenta de la usurpación al recibir notificaciones de impago
Los clientes no eran conscientes de la situación en que se encontraban, hasta que empezaron a recibir notificaciones de impago de varias cuotas. Como los datos que figuraban en el contrato eran falsas, la entidad financiera no podía localizar al presunto deudor, y la víctima pasaba a estar en situación de morosidad. Cuando, por el contrario, la entidad conseguía localizar al supuesto deudor, se descubría la estafa. Los agentes, al recibir las denuncias de las personas afectadas, las recopilaron todas, viendo que las víctimas de la estafa eran clientes de la misma empresa.
Los detenidos ya han quedado en libertad
Los dos individuos detenidos han pasado a disposición judicial acusados de delitos de estafa y de usurpación del estado civil. Por ahora, el juez ha decretado la libertad con cargos.
