Los Mossos d'Esquadra han puesto fin a meses de investigación después de recibir denuncias de muchas víctimas que informaban que sus teléfonos móviles, que habían sido robados, aparecían en una calle del barrio de la Salut de Badalona (Barcelona). El miércoles, 18 de febrero, la policía catalana entró en el domicilio donde se encontraban los terminales y detuvo al supuesto autor de los hechos, un hombre de Marruecos de 44 años. Los agentes, en el registro del domicilio, encontraron también drogas y armas.
La investigación la ha llevado a cabo, de manera conjunta, los agentes del Grup de Delinqüència Urbana y los de la Unitat d'Investigación de la comisaría de Badalona. Los agentes, después de saber que muchas de las víctimas informaban que su móvil aparecía geolocalizado en el mismo lugar, hicieron gestiones y pudieron localizar el piso exacto y la persona que vivía allí.
Compraba móviles robados
Fruto de la investigación, los Mossos d'Esquadra descubrieron que el sospechoso no robaba los teléfonos móviles, sino que lo hacían otros ladrones y el individuo se los compraba. Después, el hombre revendía los móviles en el mercado negro. Se desconoce, sin embargo, la relación que había entre los ladrones y el hombre investigado y qué trama criminal había detrás.
Finalmente, el miércoles 18 de febrero, la policía catalana hizo un registro en el piso del sospechoso. Los investigadores no solo encontraron diecinueve teléfonos móviles, sino que también encontraron drogas —65 gramos de marihuana y 47 de hachís—, una pistola, un machete, un detector de diamantes, reactivos de oro y más de 23.000 euros en efectivo.
Los agentes detuvieron al principal sospechoso acusado de ser el supuesto autor de los delitos de receptación y de tráfico de drogas. La policía catalana, además, denunció penalmente a su pareja por los mismos delitos.
