La protagonista de esta noticia, una vecina de Valls, ha puesto en riesgo la seguridad de los demás ciudadanos de este municipio de Tarragona con su incivismo y la falta de respeto hacia el trabajo de la policía. La mujer llamó a emergencias diciendo que había sido secuestrada, pero lo que realmente quería era subir al coche patrulla para que la acompañaran a casa, ya que había salido de fiesta y no sabía cómo volver. Una mentira por parte de una persona muy irresponsable que, durante una hora, dejó la ciudad de Valls sin patrullas disponibles por si surgían otros servicios urgentes.
Eran las ocho de la tarde del martes, 24 de marzo, cuando la mujer llamó al teléfono de emergencias 112, según ha informado el diario El Vallenc. La mujer informó que había sido secuestrada en una masía de Valls. Ante la alerta, se movilizó una patrulla de la Policía Local, la única que quedaba disponible, ya que las otras estaban trabajando en actuaciones reales. Una hora después, los agentes encontraron a la mujer en una masía cercana del polígono industrial.
Todo era mentira
Los agentes interrogaron a la individua —cuya nacionalidad, edad y antecedentes policiales se desconocen—, que confesó que había salido de fiesta, que en ningún momento había sido secuestrada y que lo que realmente quería era ayuda para volver a casa porque no sabía cómo hacerlo. Ante los hechos, la Policía Local denunció a la mujer por hacer la llamada falsa. Según el Código Penal, hacer uso de los servicios de emergencia cuando realmente no se necesitan o alertar de un falso peligro, como ha hecho esta mujer, puede comportar multas económicas o incluso penas de prisión. Además, si el juez lo quisiera, la mujer debería pagar los gastos del operativo policial, como por ejemplo, la gasolina que gastó el coche.