La presión que desde hace tiempo están ejerciendo los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional en la ciudad de Barcelona para acabar con los multirreincidentes está dando sus frutos. Gracias al plan Kanpai, organizado por los Mossos, pero que se ejecuta con la colaboración de otros cuerpos policiales que operan en Catalunya, ha permitido expulsar del Estado a 35 delincuentes que sumaban más de 300 antecedentes y actuaban en la capital catalana. Esta opción de la expulsión por la via de extranjería es una "medida proporcional" ante delitos reiterados, tal como ha explicado la comisaria jefa de Barcelona, Montserrat Estruch, durante la celebración del acto del Dia de les Esquadres.

Plan Kanpai para acabar con los multirreincidentes

Estas 35 expulsiones se han llevado a cabo a partir de la puesta en marcha del plan Kanpai hace justo un año, en abril de 2025, que permite a los diferentes cuerpos policiales detectar perfiles con una alta reincidencia, comprobar sus antecedentes y posibles causas pendientes. En caso de que estos multirreincidentes sean extranjeros, uno de los mecanismos que se activan para poder hacer frente a esta capacidad delictiva es el de iniciar los procedimientos administrativos para que los acaben expulsando del Estado. En este sentido, más allá del plan Kanpai, según los datos facilitados en la Junta de Seguridad Local de Barcelona, el año 2025 se hizo un millar de detenidos por la Ley de Extranjería en la capital catalana y 243 expulsados.

La comisaria jefa en Barcelona, Montse Estruch, durante el acto del Dia de les Esquadres. / Norma Vidal, ACN

Estruch ha destacado, cuando justo hace 20 años del despliegue de Mossos en la ciudad de Barcelona, que el modelo policial instaurado en la capital catalana está basado en la inteligencia, la presencia en el espacio público para mejorar la prevención y generar seguridad, y la coordinación con otros cuerpos. La comisaria jefa ha recordado que el último año los delitos han bajado un 6,1%, situándose en niveles que no se registraban desde 2015, con un aumento de las detenciones, las investigaciones, el decomiso de armas blancas y la tasa de resolución policial. "Hemos invertido la curva delictiva que parecía consolidada", ha remarcado, aunque asegura que en el futuro "no se debe bajar la guardia" ante delitos como el crimen organizado, las agresiones sexuales, la presencia de armas blancas, la multirreincidencia o las nuevas formas de delincuencia.