Barcelona, la capital de Catalunya, es uno de los puntos del país donde hay más personas extranjeras. El año pasado, y según datos hechos públicos hoy por la Policía Nacional española durante la Junta Local de Seguridad de la ciudad de Barcelona, se detuvieron cerca de mil personas por estar en situación irregular en el Estado. En concreto, 982 personas que, después de ser identificadas en operativos policiales y comprobar que estaban en situación irregular en nuestro país, fueron detenidas y, en la mayoría de los casos, después de ser informado el juzgado de guardia, se inició el expediente de expulsión, un procedimiento que se alarga y que permite a los detenidos quedar en libertad a la espera, si llega, de la resolución de expulsión por parte del Ministerio del Interior.
El número de personas expulsadas ha crecido, según los mismos datos, este pasado 2025, un 40%. En total, la Policía Nacional ha tramitado y hecho efectivas 243 expulsiones de territorio estatal el año pasado. Se trata de expulsiones administrativas calificadas de extranjeros con conductas graves que, después de ser arrestados por la Policía Nacional y entregados a los juzgados de guardia, se hace seguimiento y, si se puede acordar con el país de origen la entrega, se hace efectiva la expulsión. Aunque la mayoría de los expulsados son de países latinoamericanos, también se han hecho, en los últimos meses, con Marruecos y Argelia, aunque, por volumen, antecedentes y poca colaboración de estos dos países, todavía son un porcentaje muy bajo del total de multireincidentes.
El delegado del gobierno español en Catalunya, Carlos Prieto, ha asegurado que si se suman todos sus antecedentes, hablemos de "miles y miles". "La mayoría de la población extranjera viene a aportar y trabajar, pero hay una minoría que no. Para estas personas, dos opciones: o ingreso en prisión o expulsión", ha apuntado Prieto.
Operaciones conjuntas con Mossos
La mayoría de estas detenciones por la Ley de Extranjería se producen en el marco de operativos conjuntos que la Policía Nacional española realiza con los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana. Sin ir más lejos, el plan Kanpai, organizado por los Mossos, pero que se ejecuta con la colaboración de otros cuerpos policiales que operan en Catalunya, ha permitido la detención de 251 personas este pasado 2025. La Policía Nacional participa en los operativos y se encarga de velar por el cumplimiento de esta ley, deteniendo a las personas que, después de ser identificadas, constan en situación irregular en el Estado y, por lo tanto, contravienen esta ley. La presencia de agentes de la policía española en estos operativos permite agilizar los trámites en este tipo de detenciones.
La capital de Catalunya también es un punto clave en la detención de fugitivos internacionales. En 2025, la Policía Nacional ha detenido 63 fugitivos en todo el país, 26 de los cuales en Barcelona. Se trata de personas reclamadas por delitos graves como tráfico de estupefacientes, homicidios, tráfico de seres humanos, agresiones sexuales o corrupción, con órdenes emitidas por diversos países, y que el Grupo de Fugitivos, muy activo en la ciudad de Barcelona, persigue en colaboración con cuerpos policiales extranjeros hasta que los puede acabar cazando. Este grupo de investigadores de la policía española, sin ir más lejos, aunque ya en 2026, detuvo en la ciudad de Barcelona a un hombre buscado en Serbia por el asesinato, en su país, de un luchador de artes marciales. Llevaba meses escondido en el centro de la ciudad.