Cuando faltaban pocos minutos para las once de la mañana de este martes, 17 de marzo, un hombre tapado, con un cuchillo en las manos, entró de manera violenta en el estanco de la plaza del Comandament Serret de Belianes, en Lleida. El hombre, tal como se ve en las imágenes de las cámaras de seguridad, a las que ha tenido acceso ElCaso.com, se acercó hasta el mostrador con la intención de llevarse la caja registradora, pero se encontró con una sorpresa: la propietaria del establecimiento, que estaba con un comercial en el interior de la tienda, actuó para evitar que se llevaran el dinero de la caja y echó al ladrón, lanzándole también una caja en la cabeza. Uno de los clientes que estaba en la zona intentó hacer una zancadilla al ladrón mientras huía, también increpándolo con insultos, pero este pudo salir por la puerta y marcharse del pueblo antes de que llegaran los Mossos. Las imágenes de las cámaras de seguridad hablan por sí mismas.

Un cómplice lo estaba esperando en el exterior del estanco con un Seat Ibiza de color negro y pudieron escapar. Las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento muestran toda la secuencia de este asalto frustrado por la valentía de la propietaria del local, que se dejó llevar y evitó perder el dinero que había hecho —y que no es nada fácil de ganar. El hombre que entró en el estanco de Belianes llevaba un cuchillo de grandes dimensiones que, por suerte, no usó contra la propietaria ni contra las demás personas que estaban en el local.

Dos asaltos más en pocos minutos

El ladrón, viendo que no consiguió su objetivo en Belianes, y acompañado por el conductor del coche que usaron para escapar, se desplazó hasta Anglesola, a un cuarto de hora en coche, y asaltó otro estanco. Allí no se encontró ninguna oposición al robo y se llevó el dinero de la caja, tal como consta en la denuncia hecha por los propietarios, y que investigan los Mossos d'Esquadra de la comisaría del Urgell. Al cabo de una hora, el hombre, que los Mossos están convencidos de que era el mismo de Belianes y Anglesola, actuó en Bellpuig, asaltando otro estanco. Como en el primer asalto, el ladrón se marchó con las manos vacías.

Por ahora, el hombre no ha podido ser detenido, a pesar de que los Mossos tienen la matrícula del coche que usaron para marcharse y que tienen, creen los investigadores, al ladrón parcialmente identificado. No es habitual este tipo de asaltos en estos pueblos de la zona de Ponent, en Lleida, y esto genera una sensación de inseguridad que, además, en pueblos como Belianes y otros municipios cercanos, va creciendo. En los últimos días también se han denunciado varios robos de vehículos, precisamente como el que usó el ladrón de los tres estancos para escapar después de los asaltos.