Una batida de los Mossos d'Esquadra en el prostíbulo Club Monica de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) ha permitido detener en dos de las trabajadoras, a una de las responsables del local y una de las trabajadoras del bar, por estafa contra los clientes. Según han podido desbriznar los Mossos, después de varias denuncias recibidas por clientes de esta casa de citas, las dos mujeres hacían cargos de manera ilícita en las tarjetas de clientes habituales aprovechando que estaban al club, para evitar que se enteraran, las mujeres drogaban con medicamentos estilo Trankimazin a los clientes, que después, en un estado de confusión, no sabían si habían ordenado o no aquellos cargos. Las denuncias recibidas por cuatro clientes tenían un común denominador.

 

Los cargos eran todos en el mismo lugar, el club de Sant Andreu de la Barca, y siempre mientras ellos eran, aunque no lo recordaban. Como no solamente era un testigo, sino que había más, los Mossos estiraron el hilo. Las cuantías estafadas eran pequeñas, pero muy seguidas e iban de los 150 euros a una de las víctimas hasta los casi 3.000 euros en otro.

Los investigadores de la Unidad de Investigación de la comisaría de Martorell pudieron averiguar que las víctimas, durante su estancia en este local y después de tomar unas copas, habían perdido la noción del tiempo, se habían encontrado mal y que no recordaban nada de lo que había sucedido posteriormente. Los cargos no autorizados en sus tarjetas se habían hecho en un periodo de tiempo muy corto, que siempre coincidía con su estancia en el establecimiento. La información compartida con la Policía Local de Sant Andreu de la Barca permitió relacionar los hechos con otra denuncia, que meses atrás había denunciado que lo habían drogado, cuando había pedido una copa en este local.

Después de seguimientos y vigilancias del local y de las mujeres que lo llevan, los Mossos pudieron acreditar que las dos encargadas del local eran las únicas que servían las copas y que cobraban las consumiciones de los clientes y que presuntamente se aprovechaban de esta situación para mezclar varios fármacos, como el Trankimazin y otros, con las bebidas alcohólicas, para drogar a los clientes, hacerlas disminuir las capacidades cognitivas de los clientes y poder hacerlos cargos fraudulentos con sus tarjetas de crédito.

El pasado 13 de octubre los Mossos d'Esquadra consiguieron la orden judicial para entrar en el local y detener a las presuntas responsables de los hechos, dos mujeres de nacionalidad española, la responsable del local y la encargada del bar del local. Durante el registro, los Mossos encontraron una caja de fármacos detrás del mostrador en la cual se podía leer la anotación "Dormir". En su interior había varios comprimidos de hasta diez medicamentos diferentes, la mayoría utilizados para el tratamiento de la ansiedad. En una libreta, las mujeres guardaban los nombres de los clientes y sus PINs, que tenían registrados otras ocasiones. Cuándo los clientes entraban, los drogaban y después se aprovechaban que quedaban groguis para hacer cargos en sus tarjetas de crédito.

Las dos, en libertad con cargos

Las dos mujeres quedaron arrestadas por un delito de estafa y un delito contra la salud pública, para utilizar sustancias peligrosas que pueden causar un grave daño para la salud, han detallado hoy los Mossos d'Esquadra en una nota de prensa. También detuvieron a una trabajadora del club, ya que se encontraba en posesión de diez gramos cocaína y la tenencia de esta cantidad de esta droga es considerada un delito contra la salud pública. Las tres quedaron en libertad con cargos. La policía no descarta que se puedan localizar a más víctimas de este prostíbulo de Sant Andreu de la Barca.