No todas las ideas románticas acaban saliendo bien; si no, que se lo pregunten a los protagonistas de esta noticia, una pareja que la madrugada de este lunes, 8 de junio, ha tenido que ser rescatada después de adentrarse en el mar en una embarcación inflable en la playa de la Estació, en Badalona. Según ha podido saber ElCaso.com, un grupo de amigos estaba en la arena cuando un chico se ha acercado al grupito y ha flirteado con una de las chicas. La nueva pareja ha decidido pasar un rato de la noche a solas y ha entrado con una barquita inflable dentro del mar.

Un rato más tarde, a las tres y cuarto de la madrugada, los gritos de auxilio de los jóvenes han puesto en alerta a las amigas de la chica. La precaria embarcación se ha adentrado hasta tal punto que la pareja no podía salir del agua. Una de las acompañantes de la joven ha llamado al teléfono 112 para pedir ayuda y rápidamente se han movilizado los cuerpos de emergencias para rescatar a la pareja; entre ellos, los Mossos d'Esquadra, los Bombers de la Generalitat, la Guàrdia Urbana de Badalona, el Sistema d'Emergències Mèdiques y Salvamento Marítimo, que ha activado la embarcación Mimtaka, según han explicado a ElCaso.com.

Los encuentran a un kilómetro de la costa

Sin pensárselo ni un minuto, dos efectivos de los Bombers han cogido unas tablas de pádel surf y han entrado nadando en el agua hasta que han parado un catamarán y han preguntado a las personas que iban en él si habían visto a la pareja. Mientras tanto, han visto una luz en el fondo del mar, que era de los jóvenes que se habían quedado a la deriva y que estaban pidiendo auxilio. Finalmente, a las cuatro de la madrugada, la embarcación de Salvamento Marítimo ha llegado hasta la pareja y la ha trasladado, en buen estado de salud, hasta el puerto de Badalona.

Esta noche en Badalona ha soplado un viento de tres nudos en dirección oeste. Esto quiere decir muy poca velocidad, unos cinco kilómetros por hora, lo que todo el mundo conoce como una ligera brisa. Aun así, este viento ha sido suficiente para mover hasta un kilómetro de distancia —poco más de media milla náutica— la embarcación donde iban los dos "enamorados", que otro día se lo pensarán dos veces. El joven, fanfarrón, cuando ha llegado a puerto se ha mostrado chulesco con los Mossos d'Esquadra, según han explicado fuentes de la policía catalana. El plan romántico no le había salido bien y el orgullo joven es de fácil erosión. Por suerte, todo ha acabado más o menos bien, a pesar de la factura pública del gasto de este rescate del amor, que se ahorrarán de pagar a pesar de la imprudencia.