Los Mossos d'Esquadra han puesto fin a una investigación que ha durado más de un año y que ha permitido localizar cerca de 100 teléfonos móviles que fueron robados por toda España. Además, han detenido a dos personas, acusadas de comprar los teléfonos móviles robados y pedir créditos bancarios en nombre de sus víctimas. La Unitat d'Investigació (UI) de Manresa abrió el caso a finales del año 2024, después de recibir varias denuncias que informaban de que el dispositivo de geolocalización de los móviles —que habían sido robados en cualquier punto de España— ubicaba los aparatos en la misma calle de esta ciudad de Barcelona. 

Fruto de las gestiones, que duraron más de un año, los investigadores pudieron relacionar a dos personas, un hombre y una mujer, con el caso. Además, también descubrieron el coche con el que viajaban para cometer los asaltos. Este martes, 3 de febrero, los agentes de los Mossos d'Esquadra encontraron el coche en Manresa con los dos sospechosos en el interior. La policía catalana registró a la pareja de estafadores y les encontró 26 móviles que constaban como robados y dinero en efectivo. Con todo, los dos individuos, de 36 y 28 años y sin antecedentes policiales, quedaron detenidos. Los Mossos d'Esquadra, sin embargo, no han comunicado la nacionalidad de los arrestados. 

Con los móviles pedían créditos bancarios 

Dos días después de la detención, el jueves 5 de febrero, los agentes de la Unidad de Investigación realizaron un registro en el domicilio de los detenidos. En el interior, los Mossos localizaron 72 móviles, la mayoría de ellos de alta gama, que también constaban como robados. Además, encontraron también 60 DNI de diferentes personas —cinco de ellos de otros países—, trece auriculares inalámbricos, cinco pasaportes, dos relojes inteligentes, 28 tarjetas SIM y una tableta electrónica. Además, encontraron 41.000 euros envueltos en papel film y libretas donde escribían los modelos de los móviles y sus precios. 

Según ha informado la policía catalana, desde el 2024 hasta ahora, la pareja compraba móviles sabiendo que eran robados. Con los DNI que tenían, contrataban líneas de teléfono y, suplantando la identidad de las víctimas, desbloqueaban los móviles y hacían compras o contrataban créditos en nombre de las víctimas, accediendo a las cuentas del banco o de PayPal. 

Ambos detenidos pasaron a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia, acusados de ser los supuestos autores de los delitos de receptación, usurpación de identidad, estafa y blanqueo de capitales. Los Mossos han aplicado este último delito después de tener indicios al localizar los 41.000 euros en la casa de los detenidos.