Este lunes, 2 de febrero, los Mossos d'Esquadra de Sant Feliu de Guíxols (Girona) han resuelto dos robos en solo una actuación policial, después de que el ladrón se pusiera nervioso y, a través de sus respuestas inconexas, se acabara delatando. Todo empezó el pasado 19 de enero a las cinco de la tarde, cuando un hombre saltó la valla perimetral de una parcela de Platja d'Aro y entró en el parking comunitario de un edificio forzando una puerta con un objeto. Del interior, el ladrón robó dos máquinas cortacésped y huyó del lugar. La policía catalana recibió la denuncia por parte de las víctimas e inició una investigación para esclarecer los hechos.
Fruto de las gestiones, los Mossos d'Esquadra pudieron identificar al hombre y le dictaron una orden de detención. Según ha podido saber ElCaso.com, se trata de un vecino de Sant Feliu de Guíxols, de nacionalidad española y de 33 años, muy conocido por la policía, ya que acumula numerosos antecedentes policiales
Dos semanas después del robo, este lunes 2 de febrero, una patrulla de paisano de la Unitat de Seguretat Ciutadana del pueblo donde vive, Sant Feliu, vio al sospechoso aparcando una motocicleta en la calle de Logroño y lo identificó para detenerlo, acusado de ser el supuesto autor del robo con fuerza, tal como dicta la orden.
Pillado con la moto y objetos robados
Los policías preguntaron al hombre por la motocicleta que acababa de aparcar y por los paquetes que llevaba encima, y el ladrón no supo decir a los Mossos d'Esquadra de dónde lo había sacado. Ante las respuestas incoherentes y contradictorias del detenido, los agentes iniciaron una investigación y descubrieron que el vehículo no estaba a su nombre y que las cajas las había robado de un parking de Sant Antoni de Calonge, donde había forzado la puerta para acceder a él.
Con todo, el ladrón quedó detenido por ser el supuesto autor de un segundo delito de robo con fuerza. El hombre fue trasladado a la comisaría y pasó a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia este martes, 3 de febrero.
Los Mossos d'Esquadra, después, hicieron gestiones para devolver el material robado a su propietario. Se trata de la motocicleta con la que lo pillaron, las llaves del vehículo, un casco, una máquina de presión de agua y materiales de bricolaje como brocas, tornillos y destornilladores, entre otros.
