Una trabajadora de Lledoners ha denunciado al director de la prisión por, supuestamente, haberla vigilado después de que este tuviera sospechas de que la funcionaria entraba drogas y teléfonos móviles dentro del centro penitenciario de Sant Joan de Vilatorrada, en Barcelona. El director, según explica UGT a la redacción de ElCaso.com, no abrió nunca ningún expediente a la trabajadora —tal como obliga el protocolo en estos casos— y solo prohibió que la funcionaria entrara en la zona interna de Lledoners, haciendo que desarrollara su trabajo en los accesos del centro penitenciario. Esta vigilancia comenzó hace siete meses y, según explican las fuentes, el director pidió a los trabajadores que vigilaran a su compañera.
El sindicato explica que hace tres semanas el director de la prisión regañó a la trabajadora, acusándola de haber tenido una relación sentimental con un interno, al cual dice que le introdujo drogas y teléfonos móviles dentro del centro penitenciario, objetos que están prohibidos dentro de la prisión. Además, según explica UGT, el hombre gritó a la mujer y la amenazó con castigarla.
¿Cuál es el protocolo?
Según UGT, el protocolo que se debe seguir cuando hay sospechas de que un trabajador comete algún tipo de actividad delictiva es abrir una investigación formal. Estas pesquisas las llevan, de manera conjunta, los Mossos d'Esquadra y el Departament de Justícia. El sindicato afirma, sin embargo, que el director de Lledoners no activó el protocolo de manera adecuada y la trabajadora ha activado el protocolo de acoso laboral por razón de género ante la Direcció General de Funció Pública de la Generalitat.