Los Mossos d'Esquadra han detenido a un chico de 25 años, identificado como E.M. , de nacionalidad española, entrenador de uno de los equipos de alevines de fútbol base del Terrassa FC, acusado de pedir fotografías y vídeos íntimos a menores de edad, una práctica conocida como grooming. La detención se llevó a cabo el pasado 12 de febrero en las instalaciones del mismo club deportivo, ante la atenta mirada de padres y madres, así como de los jugadores y de otro personal del club. Según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, en estos momentos se han presentado dos denuncias contra él por estas peticiones de contenido sexual con menores como protagonistas.
Ahora, el caso ha quedado judicializado y será el juez quien decida los pasos a seguir y cómo avanzará la investigación. En este sentido, se deberá esclarecer cómo lo hacía para pedir estas fotografías y vídeos a los menores de edad, si era en persona o a través de alguna plataforma digital, y si lo había intentado hacer con alguno de los menores que entrenaba en el fútbol base del Terrassa o era fuera del club. De momento, se le acusa solo de solicitud de material pornográfico a menores, pero también se debería mirar de esclarecer si alguna de estas peticiones fue aceptada y está en posesión de estas imágenes prohibidas, cosa que haría que el delito del que se le acusara pasara a tenencia. No se descarta que pueda haber más víctimas.
En un comunicado compartido en las redes sociales, el Terrassa Futbol Club ha asegurado que "desde el mismo momento en el que se ha tenido conocimiento de los hechos, la persona afectada ha dejado de formar parte del Terrassa FC y no desarrollará ninguna actividad dentro de la entidad", y ha dejado clara su total colaboración con los Mossos y la autoridad judicial en todo lo necesario.
Detenido por engañar a una niña de 8 años de Amposta para conseguir fotos
Se da la circunstancia de que hace pocos días también se detuvo a otro hombre de 32 años que desde Jerez de la Frontera engañó a una niña de 8 años de Amposta y logró que le enviara imágenes en las que aparecía desnuda o medio desnuda y haciendo acciones impropias de su edad. Contactó con ella a través del videojuego Free Fire Max y, después de ganarse su confianza, siguieron hablando por el chat privado de Snapchat, por donde la niña le llegó a enviar 102 fotografías y dos vídeos de contenido sexual.
