La Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra han detenido a un pederasta de 32 años que desde Jerez de la Frontera, en Cádiz, había engañado a una niña de 8 años de Amposta (Tarragona) para conseguir que le enviara fotografías y vídeos de carácter íntimo y sexual. El hombre contactó con la menor a través del videojuego Free Fire Max y, después de ganarse su confianza, estableció una relación ya fuera de la plataforma, pasando a hablar a través del chat privado de Snapchat, por donde la niña le enviaba las imágenes prohibidas que el hombre le pedía.
La madre de la menor, sin embargo, empezó a sospechar que la niña estaría en contacto con algún desconocido y fue a denunciarlo a la comisaría de los Mossos de Amposta, que pusieron los hechos en conocimiento del Área Central de Cibercrimen de la policía catalana para que abriera una investigación. Los agentes, tras varias indagaciones, pudieron confirmar que la menor había estado chateando con un hombre mucho mayor que ella y que vivía en Jerez de la Frontera, en la otra punta del Estado. Así pues, con la colaboración del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional, se localizó el domicilio del pedófilo y el pasado 2 de febrero fue detenido.
Más de un centenar de imágenes prohibidas de la menor
El hombre, que contaba con antecedentes policiales por malos tratos, había manipulado a la menor para que le enviara imágenes suyas desnuda o semidesnuda y haciendo acciones impropias de su edad. Así, había conseguido 102 fotografías y dos vídeos de contenido sexual. Por todo ello, el pedófilo, de quien no se ha facilitado la nacionalidad, quedó detenido por delitos de exhibición y utilización de menor para la elaboración de material pornográfico. Con el hombre detenido y puesto a disposición judicial, la investigación ahora continúa para esclarecer qué hacía con las imágenes que le enviaba la menor y si podría haber otras víctimas.