Una mujer ha sido suspendida dos meses de empleo y sueldo después de que mandara una serie de mensajes muy desagradables a sus compañeros de trabajo a través de un grupo de WhatsApp. Los compañeros de la acusada pusieron a la empresa en conocimiento de los terribles mensajes que la mujer había enviado, por lo que se inició un proceso judicial que, finalmente, ha concluido con la suspensión temporal del empleo y el sueldo de la acusada. En los mensajes, la mujer deseaba a sus compañeros "una muerte lenta", arremetía con los hijos de estos y expresaba un vocabulario muy soez, actitudes que incomodaban a los miembros del grupo. 

El Juzgado de lo Social número 4 de Barcelona ha avalado la sanción que una compañía impuso a una de sus trabajadoras por los agresivos mensajes que había mandado a sus compañeros en un grupo de WhatsApp que compartía con ellos, pero que no pertenecía al ámbito laboral, sino privado. La acusada trató de evitar la condena alegando que la empresa había accedido a los mensajes de forma ilícita, pero finalmente se demostró que fueron los mismos compañeros los que pusieron a los encargados en conocimiento de los hechos, solicitando una solución ante la problemática de actitud. 

"Solo os deseo una muerte lenta (...) sois inhumanas, monstruos sin sentimientos", decía uno de los mensajes

Las ofensas verbales enviadas por la mujer, que en la compañía ejercía como representante legal de los trabajadores, objetivamente son "graves", según afirma el medio Economist & Jurist. La representante legal de los trabajadores tenía un grupo de WhatsApp con los demás miembros del comité de la empresa, si bien este grupo pertenecía al ámbito privado de sus miembros, y no al laboral, puesto que los números registrados eran los personales y, en principio, no se trataban cuestiones oficiales del trabajo en ese grupo. Por causas que se desconocen, la representante legal de los trabajadores empezó a mandar una serie de mensajes muy violentos y desagradables; uno de ellos, al que ha tenido acceso el medio anteriormente citado, decía lo siguiente: “Sois unas hijas de p***, solo os deseo la muerte lenta, y a las que tenéis hijos que se os mueran en los brazos y no podáis ni salir de casa para desconectar, sois inhumanas, monstruos sin sentimientos”. Si bien al día siguiente la autora de los mensajes se disculpó, uno de sus integrantes, a partir de una captura de pantalla, ya había informado a los superiores de los hechos. 

Proceso judicial largo

La compañía tomó cartas en el asunto y abrió un expediente disciplinario a la trabajadora, y la instructora de dicho expediente propuso el despido, ya que consideraba que la falta cometida por la mujer era "muy grave". No obstante, la compañía finalmente sancionó a la mujer con la suspensión de sueldo y empleo durante dos meses. La acusada, a pesar de todo, llevó el caso a juicio, ya que alegó que la junta de la empresa había accedido a los mensajes de forma ilícita, ignorando el secreto de las comunicaciones. El magistrado del Juzgado de lo Social número 4 de Barcelona, finalmente, ha dado la razón a la compañía, ya que tuvo acceso a la información porque una de las personas afectadas proporcionó pruebas sobre los hechos ocurridos. 

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