La policía ha tardado más de dos años en resolver una investigación que ha permitido detener a un peligroso narcotraficante buscado por la justicia francesa, acusado de varios delitos en Francia. El hombre empezó a vivir en un domicilio de Corbera de Llobregat, donde instaló un punto de venta de droga. De hecho, los agentes, en el registro de su coche y de la casa, encontraron más de 4.000 kilogramos de hachís, nueve teléfonos móviles y más de 2.000 euros en efectivo. 

Una denuncia anónima 

Los agentes del grupo de la Policía Judicial de las comisarías de la Policía Nacional de Cornellà de Llobregat y Sant Adrià de Besòs iniciaron la investigación el mes de noviembre del año 2023, después de recibir un aviso por parte de alguien anónimo que informaba que dentro de esta vivienda del Baix Llobregat se vendía droga. Después de confirmar las acusaciones, los agentes, montaron un dispositivo, junto con la Policía Local de Corbera de Llobregat y la de Cervelló, para vigilar al sospechoso. 

En esta operación, los investigadores comprobaron que, en repetidas ocasiones, diferentes personas aparcaban sus coches delante de la puerta del individuo. Las matrículas de estos vehículos podían tener la matrícula francesa o bien española, y los visitantes entraban y salían del inmueble con maletas o mochilas.  

Orden europea de detención y entrega 

Con el sospechoso plenamente identificado, la Policía Nacional descubrió que la justicia francesa emitió una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) contra él, acusado de ser el autor de los delitos de pertenencia a grupo criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Ante la peligrosidad de este narcotraficante, y sabiendo que sobre él había esta orden, decidieron avanzar el operativo y lo detuvieron en la vía pública, mientras estaba conduciendo un coche. En el registro del vehículo, los agentes de la Policía Local de Corbera de Llobregat y la de Cervelló encontraron veinte gramos de hachís, cuatro teléfonos móviles y 760 euros en efectivo. 

Finalmente, con el hombre en la comisaría, y a la espera de pasar a disposición judicial acusado, aquí en Catalunya, de ser el autor de un delito de tráfico de drogas, los investigadores hicieron también un registro en su casa, donde encontraron 4.915 kilogramos de hachís, 1.490 euros en efectivo e intervinieron hasta cinco teléfonos móviles más. El delincuente ingresó en prisión provisional, hasta que las autoridades competentes ordenaron su extradición hacia Francia. 

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