El domingo por la tarde, lleno de sangre, Mario Casteras, un hombre de 65 años, se presentó en la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Lleida. Aseguró que había matado a una mujer. En un primer momento, aseguró que era su pareja, pero, por ahora, no hay ningún indicio claro que haga pensar que tuvieran ninguna relación sentimental. Le cortó el cuello. La dejó muerta en el piso, en la calle Ciutat de Fraga, en el centro de Lleida, una zona de la capital del Segrià que se ha ido degradando en los últimos años. Explicó a los Mossos lo que había hecho. Agentes de la comisaría se desplazaron al piso y confirmaron el macabro escenario. Aunque sanitarios del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) acudieron hasta el piso, no se pudo hacer nada para salvar la vida de la mujer, de 53 años. Vivían juntos; ella tenía hijos y familia, pero no eran pareja. El móvil del crimen, por ahora, es desconocido.

Lo que no es desconocido es quién es este hombre. En el primer momento en que los agentes de los Mossos lo identificaron ya vieron que era conocido y que tenía muchos antecedentes. En el año 2000 mató, en la prisión de Lleida, a otro interno, a golpes con material del gimnasio, en el módulo 7. En 2001 fue condenado. Ha pasado por varias prisiones de todo el país. Es un conocido de todo el sistema penitenciario, donde ahora se prevé que volverá. En 2001 intentó escapar de la prisión de Lleida, en una sonada fuga. No llegó muy lejos. Una patrulla de los Mossos lo estaba esperando fuera y volvió a ser detenido. Por este crimen en la prisión de Lleida fue condenado a más prisión, a más de quince años. Ha ido cambiando de prisión e incluso, en Figueres, protagonizó una huelga de hambre para ser trasladado a Lleida.

Más incidentes con la policía

Como mínimo desde 2022 está en libertad. Fue ese año cuando empezó a generar problemas, de nuevo, en Lleida. En el vídeo que acompaña esta noticia se ve a Mario Casteras atacando, con un cuchillo en la mano, un supermercado de Lleida. Pudo ser detenido y volvió a prisión. Antes de este asalto violento, en una entrevista que lo blanqueaba en el diario Ara, aseguró que ahora "viviría tranquilito", que no quería volver a prisión. No lo cumplió. Y ahora, que volvía a estar libre, supuestamente, mató a esta mujer con la que vivía en la calle Ciutat de Fraga. Este domingo por la noche fue detenido en la misma comisaría y se espera que este martes vuelva a pasar a disposición judicial y, si no hay ningún giro de guion, que vuelva a prisión. El currículum de Mario Casteras confirma que la reinserción no siempre funciona. Intentos de fuga, asesinato en prisión, asaltos violentos y ahora el crimen de una mujer.