La noche del dos de marzo de este año, Abdelmajid Benali tuvo un enfrentamiento con un joven de 19 años en el barrio de Campclar de Tarragona. Aunque la investigación aún no ha concluido, todo parece indicar que está relacionada con una transacción de marihuana. En ese momento, el enfrentamiento no fue a más, pero Benali recibió una amenaza de muerte: "Si lo encuentro, me lo cargo". Al día siguiente, al mediodía, este joven, de etnia gitana, de 19 años, lo fue a buscar cuando Benali salía de un locutorio de la rambla de Ponent. Llevaba un cuchillo de cocina, se acercó a la víctima, le preguntó si se acordaba de él, y lo hirió con dos puñaladas, una en el cuello, causándole la muerte. Él se escapó y, al cabo de diez días, se entregó en la comisaría de los Mossos d'Esquadra, después de pactarlo con su familia, tal como adelantó ElCaso.com.

Del análisis de las llamadas que ha hecho el detenido M.A.P. durante estos meses, desde la prisión de Mas d'Enric, donde ingresó el día 13 de marzo, los Mossos han podido aportar al juez un informe que detalla que la familia y él mismo aceptan los hechos. Pero no solo eso. De las declaraciones conseguidas por la policía, se puede saber que el supuesto asesino planificó la agresión y la muerte de Abdelmajid Benali. Lo fue a buscar. Le recordó que lo había amenazado de muerte, lo apuñaló dos veces y se escapó.

La madre del detenido, en estas conversaciones, que han sido transcritas y entregadas a las partes, asegura a un familiar cómo ocurrieron los hechos. "Te diré la verdad, él no lo quería hacer así, tía. Se volvió loco. Le dijo: '¿Te acuerdas de mí? ¿De anoche? Y el moro [sic] le dijo que sí, y el niño contestó: 'Pues toma, te dije que si te volvía a ver te mataría, ¿verdad?'. Pero él no lo quería hacer", asegura la madre a una familiar suya, otra mujer, del mismo clan familiar. Un tío del detenido también acepta, en otras conversaciones, según la acusación particular, los hechos. En otras conversaciones, también se puede escuchar cómo él mismo acepta el crimen y asegura que es posible que sea condenado a quince años de prisión, ya que pueden encontrar huellas dactilares en el cuchillo que utilizó, supuestamente, para matar a Abdelmajid Benali.

De homicidio a asesinato

Con todas estas nuevas pruebas conseguidas por los Mossos d'Esquadra, que forman parte de la investigación, la acusación particular, el abogado Álvaro Machado, ha pedido que el caso sea tratado como un asesinato y no como un homicidio. La fiscalía de Tarragona también se ha sumado a esta petición. Las penas de prisión asociadas a un delito de asesinato son más altas que las que el Código Penal contempla para un homicidio. Se entiende, en el primero, que se produce en circunstancias más graves y con más intencionalidad por parte del autor, que en el homicidio, que aunque también quiere causar el daño, no está planificado.