Los Mossos d'Esquadra han detenido a un chico que circulaba como un loco por la carretera, llegando prácticamente a los 200 km/h por Osona. Cuando lo detectaron, no pudieron interceptarlo ni detenerlo, ya que iba demasiado rápido, pero más tarde pudieron identificar su vehículo y se le detuvo. El hombre, de 19 años, cuya nacionalidad no ha sido revelada, fue detenido finalmente en Manlleu, por tres delitos diferentes: conducción temeraria, conducir bajo los efectos del alcohol y conducir a una velocidad que puede implicar una pena de prisión.

Los hechos tuvieron lugar el pasado domingo 7 de junio, mientras los Mossos d'Esquadra hacían un control de tráfico en la carretera C-17, en el punto kilométrico 55, dentro del término municipal de Malla. Alrededor de las siete de la mañana, los policías detectaron un coche, un Seat, que circulaba en dirección a Ripoll a altísima velocidad. Según registraron los aparatos del cuerpo, el individuo iba a 196 km/h, en una carretera con un límite de velocidad de 100 km/h. Como el conductor iba rapidísimo, los policías no pudieron detenerlo allí mismo, pero captaron la matrícula y los detalles del coche para poder identificarlo más adelante.

Atrapado bebido en Manlleu

Poco después, los Mossos pudieron localizar al conductor temerario en Manlleu, a unos quince minutos de Malla, aunque el hombre probablemente llegó antes, teniendo en cuenta la velocidad a la que circulaba. Cuando se le encontró, se le pudo interceptar, y se le identificó, los agentes hicieron pasar al joven por un control de alcoholemia, y el chico dio positivo con un resultado de 0,66 mg/l de aire espirado, la cual multiplicaba por cuatro la tasa máxima permitida para conductores noveles, que es de 0,15 mg/l de aire espirado. Ante estos hechos, el hombre quedó detenido por los tres delitos contra la seguridad vial y se enfrenta a una posible temporada en prisión.