La Policía Local de Castelldefels ha denunciado al conductor de un coche después de conducir borracho y estamparse contra una farola de una rotonda. El individuo, además, llevaba el coche con el permiso de conducir retirado. Los hechos han tenido lugar este sábado, 31 de enero, a las seis de la mañana. El teléfono de emergencias 112 recibió el aviso que informaba de un accidente de tráfico en la rotonda de la avenida de la Constitució con Otero Pedrayo de esta localidad de Barcelona. Hasta el lugar se activaron varias patrullas de la policía que, al llegar, comprobaron que el conductor había perdido el control de su coche, había salido de la rotonda y había chocado contra la farola. 

Tal como obliga el protocolo cuando hay un accidente de tráfico, los agentes de la Policía Local hicieron la prueba de alcoholemia al conductor del vehículo. El individuo dio un resultado positivo de 0,91 mg/l, es decir, triplicaba la tasa de alcohol permitida en aire espirado, que es de 0,25 mg/l y, por lo tanto, se considera un delito penal. Los policías, además, al identificar al conductor, descubrieron que el hombre no podía conducir, ya que tenía el permiso retirado. 

Delitos contra la seguridad vial 

De acuerdo con el Código Penal español, el comportamiento de este conductor puede constituir dos delitos contra la seguridad vial. Por un lado, conducir bajo los efectos del alcohol con una tasa superior a la permitida y, por otro lado, coger el coche con el permiso de conducir retirado. En ambos casos el juez puede castigar el comportamiento con penas de prisión, sanciones económicas o trabajos en beneficio de la comunidad. La gravedad de la sanción, sin embargo, dependerá de factores del sospechoso, como el nivel de multirreincidencia en el delito.