Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han detenido a un hombre de 27 años y de nacionalidad española acusado, supuestamente, de tener armas prohibidas en su casa, con la finalidad de venderlas de manera ilegal. El individuo —que no tenía antecedentes policiales previos—, conseguía estas armas ilegales en la República Checa y después las vendía a sus clientes a través de las redes sociales. Una vez recibía el pago, las enviaba a su destinatario a través de empresas de paquetería.
La Comissaria General d'Informació de los Mossos d'Esquadra, junto con los servicios de información de la Guardia Civil, inició la investigación en el mes de enero del año 2026. Fruto de las gestiones, la policía supo que el hombre compraba las armas ilegales en la República Checa y las recibía en su domicilio, en Palma, la capital de la isla de Mallorca. El individuo conseguía puños americanos, defensas extensibles —lo que se conoce como porras—, pistolas Taser, espráis de gas pimienta y navajas automáticas. Material que, a causa de su peligrosidad, está prohibida su tenencia, según el Reglamento de Armas.
Bizum o transferencia bancaria
El hombre vendía estas armas a través de las redes sociales y mostraba todo el catálogo a sus compradores, a quienes pedía un Bizum o una transferencia bancaria como pago. Una vez tenía el dinero, enviaba las armas a través de servicios de paquetería.
Finalmente, el pasado 8 de mayo, los Mossos d'Esquadra, junto con la Guardia Civil, finalizaron la Operación Voltiocat-Catálogo con la detención del hombre en Palma, acusado de ser el supuesto autor de un delito de tenencia y tráfico de armas prohibidas. Los agentes registraron el domicilio del individuo e intervinieron parte del material con el que hacía negocio. La policía también localizó numerosos productos de anabolizantes, motivo por el cual acusaron al individuo de ser el supuesto autor de un delito contra la salud pública.
