La Policía Nacional española, en una operación conjunta con la policía federal de Brasil, ha desarticulado una organización criminal especializada en introducir grandes cantidades de cocaína a través de vuelos comerciales entre São Paulo y Barcelona, aprovechando una brecha clave: los trabajadores del aeropuerto. El caso, que se ha saldado con cinco detenidos —cuatro en Barcelona y uno en Brasil—, pone el foco en un modus operandi muy concreto y altamente sofisticado basado en tres fases: recepción, extracción y entrega.

Según la investigación, los detenidos en el Estado, todos de nacionalidad española y vinculados a una empresa de handling del aeropuerto de El Prat, usaban su posición dentro de la zona restringida para manipular el circuito de maletas sin levantar sospechas. La droga llegaba en vuelos procedentes de Brasil escondida en equipajes de grandes dimensiones y, una vez en Barcelona, estos trabajadores desviaban las maletas antes de que pasaran por los controles habituales. Con años de antigüedad y, en algunos casos, con responsabilidades dentro de la empresa, podían actuar con discreción y coordinación para hacer desaparecer las maletas del circuito oficial.


El sistema no terminaba aquí. Una vez extraída la droga, un segundo trabajador se encargaba de sacarla físicamente del aeropuerto y, finalmente, un tercer miembro de la red —ya fuera de servicio— la recogía para hacerla llegar a la estructura criminal, que les pagaba grandes cantidades de dinero. Este engranaje permitía introducir grandes cantidades de cocaína evitando los controles de seguridad, convirtiendo a los propios trabajadores en la pieza clave del tráfico.

La droga venía desde Brasil

En el origen, en Brasil, la investigación ha permitido reconstruir cómo se introducía la droga en los aviones. Un trabajador aeroportuario utilizaba un vehículo de servicio para recoger los paquetes en una zona cercana a la valla perimetral y los cargaba directamente en la bodega del avión sin pasar por los controles establecidos. Después abandonaba el vehículo y huía. Este punto era esencial para garantizar que la droga entrara en el circuito aéreo ya libre de controles.

cocaína aeropuerto del prat
Se han intervenido dinero en efectivo, armas simuladas y droga / Policía Nacional. 

La investigación, iniciada en noviembre de 2025, vivió su punto clave este 15 de abril con la explotación final de la operación, cuando se detuvo a un empresario del Baix Llobregat (Barcelona) que coordinaba toda la trama: desde los contactos con los proveedores en Brasil hasta la gestión de los trabajadores infiltrados en el aeropuerto de El Prat. En los registros se intervinieron dinero en efectivo, armas simuladas, droga sintética y una plantación de marihuana. Con esta operación, la policía da por desarticulada completamente la célula que operaba en Barcelona y asegura haber cortado uno de los canales de entrada de cocaína más importantes por vía aérea. Aun así, la investigación continúa bajo secreto judicial.

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