Nueva noche de alta tensión en el barrio de Cerdanyola de Mataró. Los incidentes que este martes por la mañana ya habían acabado con tres menores detenidos y cinco policías heridos leves durante un desalojo por orden judicial han tenido continuidad por la tarde con nuevos altercados en las calles del barrio, con quema de mobiliario urbano, lanzamiento de objetos contundentes contra la policía e, incluso, artefactos incendiarios contra los efectivos desplegados. Los Mossos d’Esquadra y la Policía Local de Mataró han tenido que activar un dispositivo reforzado con unidades de orden público, con efectivos de la Brimo y del ARRO, para recuperar el control de la zona y contener a los grupos violentos, según ha podido saber ElCaso.com.

Los hechos tienen su origen en un desahucio ejecutado este martes por la mañana en una vivienda de la avenida Gatassa, en el barrio de Cerdanyola. Según fuentes policiales, unas cincuenta personas intentaron impedir la actuación ordenada judicialmente y acabaron protagonizando graves episodios de violencia contra la línea policial. Durante el dispositivo se lanzaron adoquines, piedras y botellas contra los agentes, que tuvieron que proteger la ejecución del mandamiento judicial en medio de un clima de fuerte tensión. El primer episodio acabó con tres menores de edad detenidos por agresiones a agentes de la autoridad y cinco policías del ARRO heridos leves.

Los altercados se repiten por la tarde

Lejos de rebajarse la tensión, por la tarde el barrio de Cerdanyola volvió a convertirse en el escenario de graves disturbios. Después de una asamblea convocada en el Parc de Cerdanyola para denunciar el desahucio de la mañana, varios grupos se desplazaron por la zona e iniciaron nuevos incidentes en diferentes puntos del barrio, especialmente en el entorno de la avenida Gatassa y de la calle Rosselló.

Durante los disturbios, los grupos violentos quemaron contenedores y otro mobiliario urbano, cortaron calles y lanzaron de manera intensa objetos contundentes contra los efectivos policiales. Según ha podido saber ElCaso.com, también se llegaron a lanzar artefactos incendiarios contra la policía, hecho que obligó a reforzar el dispositivo y activar unidades especializadas en orden público de los Mossos d’Esquadra. La presencia policial en el barrio ya era importante desde primera hora de la tarde, pero la situación empeoró con el paso de las horas. La avenida Gatassa, una de las principales arterias de Cerdanyola, quedó afectada por los incidentes y por los cortes derivados de la actuación policial. Los Mossos y la Policía Local tuvieron que trabajar para dispersar a los grupos que, aprovechando la concentración de protesta, derivaron la movilización en una noche de enfrentamientos, destrozos y fuego en las calles.

Cinco detenidos más, cuatro de ellos menores

En este segundo episodio de disturbios, la policía ha detenido a cinco personas más. Cuatro son menores de edad y han sido arrestados por desórdenes públicos. El quinto detenido es una persona mayor de edad, acusada de un delito de atentado contra los agentes de la autoridad. Estas cinco detenciones se suman a los tres menores arrestados durante el desahucio de la mañana, también por hechos vinculados a agresiones contra policías. La jornada deja, por lo tanto, un balance provisional de ocho detenidos, siete de ellos menores de edad, y cinco agentes heridos leves. También se han registrado daños en material policial, como escudos, cascos y otros elementos de protección, además de destrozos en el mobiliario urbano y contenedores quemados en el barrio.

Cerdanyola vuelve a vivir noches de tensión

Los hechos de este martes, tal como recuerda el Capgrós de Mataró, los disturbios que el barrio de Cerdanyola ya vivió hace poco más de un año, cuando varias noches de incidentes dejaron contenedores quemados, ataques contra servicios de emergencia y un amplio dispositivo policial en las calles. Esta vez, el detonante ha sido el desahucio de una familia con cuatro hijos menores, pero la protesta acabó superada por grupos que optaron por el enfrentamiento directo con la policía y la destrucción de mobiliario urbano.

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