Los Mossos d'Esquadra han detenido a una administradora de fincas y a su pareja, acusados de robar, supuestamente, cerca de 40.000 euros de tres comunidades de vecinos de La Ràpita (Tarragona). Además, la policía catalana mantiene abierta una investigación para saber si ha estafado a tres comunidades más y no descarta que pueda haber nuevas víctimas. Ni el hombre, de 53 años, ni la mujer, de 47, tienen antecedentes policiales y, tal como ha podido saber El Caso.com, son de nacionalidad española.
La policía catalana abrió la investigación a finales del año 2025 después de recibir denuncias de diferentes comunidades de vecinos que informaban de movimientos bancarios sospechosos, los cuales nunca habían autorizado. Fruto de las gestiones, la Unitat d'Investigació de la comisaría de Amposta supo que, de momento, la mujer estafó a tres comunidades de vecinos. La sospechosa hacía transferencias bancarias, con diferentes conceptos y cantidades de dinero, desde las cuentas de sus clientes hasta sus cuentas particulares, algunas de ellas compartidas con su pareja, también detenida. En algunas ocasiones, además, también hizo movimientos a cuentas de otras comunidades que ella administraba con el fin de no levantar sospechas.
Facturas fantasma
Els Mossos d'Esquadra han resuelto cómo la mujer ha estafado a tres comunidades de vecinos y tienen abierta una investigación para resolver tres casos más de tres fincas que también han presentado denuncia contra la administradora. Además, los investigadores no descartan que pueda haber más víctimas. Se desconoce, sin embargo, si la mujer trabajaba solo en la Ràpita o si tenía clientes en otras poblaciones del Montsià.
En una de las comunidades, la detenida se quedó con cuotas mensuales cobradas de más durante tres años, llevándose más de 6.300 euros. En otra, la mujer hizo, durante el año 2025, tres transferencias, sin la autorización de nadie, por un importe total superior a los 2.600 euros. En una tercera finca, la administradora llegó a hacer quince transferencias por un importe total superior a los 10.500 euros.
Fruto de las gestiones, los Mossos supieron que muchas de las transferencias eran facturas fantasma, es decir, que no existían, o en conceptos de trabajos o servicios a la comunidad que nunca se llegaron a hacer.
Más de 39.000 euros estafados
Los investigadores no han cerrado todavía el caso y tienen sobre la mesa otras denuncias contra la administradora por resolver. La policía catalana estima que la mujer habría estafado más de 39.000 euros. Con todo, este martes, 17 de febrero, la policía catalana detuvo a la pareja. A la mujer se la acusa de ser la supuesta autora de los delitos de administración desleal, apropiación indebida, estafa y falsificación documental. Al hombre, su pareja, se le acusa como supuesto autor de los delitos de estafa y falsificación documental.