La Policía Local de Caldes de Malavella ha puesto fin a la oleada de robos que el último fin de semana atemorizó a los vecinos de este municipio de Girona. Los agentes iniciaron un dispositivo después de saber que los pasados sábado y domingo, 3 y 4 de enero, se habían producido robos en el interior de quince coches aparcados en el parking de tierra de la avenida de Catalunya. Ante la posibilidad de que el autor, o los autores, volvieran a actuar de nuevo, la Policía Local inició el dispositivo este lunes 5 de enero, en el que los agentes de paisano hacían vigilancia preventiva en la zona. Dos días después, la madrugada del 7 de enero, uno de los agentes que participaba en la operación policial vio a un hombre encapuchado que corría hacia la calle de Mercè Rodoreda y avisó a dos compañeros, que se encontraban también por la zona.
Los agentes pidieron al individuo que se detuviera, pero este hizo caso omiso de las indicaciones de los policías y decidió correr en dirección a las vías del tren. La Policía Local de Caldes continuó tras el sospechoso y pudo detenerlo en el andén de la estación. Según el subinspector de la Policía Local de Caldes de Malavella, Xavi Muñoz, fue "la actitud esquiva del hombre" la que hizo que los policías tuvieran aún más sospechas de que él era el autor de los quince robos del fin de semana anterior.
Revienta otro coche
Los policías registraron al individuo y comprobaron que el sospechoso llevaba encima documentación falsa. Los agentes inspeccionaron su teléfono móvil, mediante el cual averiguaron su verdadera identidad y, además, encontraron fotografías de objetos que, supuestamente, habría robado, como teléfonos y ordenadores. El ladrón, además, llevaba hachís escondido en el calcetín. La Policía Local registró también la mochila que el hombre llevaba encima y encontró el material necesario para volver a cometer el mismo delito, como un pasamontañas negro, una gorra, un par de guantes, una linterna y un martillo para romper los cristales de los coches.
Dentro de la bolsa, los agentes también encontraron objetos como auriculares, baterías portátiles, cargadores de móviles y joyas. Los policías preguntaron al joven cuál era la procedencia de todo lo que llevaba en la bolsa y este no dio ninguna respuesta concreta; esto hizo sospechar a la Policía Local que el hombre habría robado todo lo que llevaba encima. Ante las sospechas, las autoridades inspeccionaron el parking donde ya había cometido los anteriores robos y confirmaron que había un coche con el cristal roto.
Finalmente, el hombre, de unos treinta años, magrebí y con numerosos antecedentes policiales, fue detenido como supuesto autor de un delito de robo con fuerza en el interior de un vehículo en grado de tentativa y desobediencia a los agentes de la autoridad. El arrestado fue trasladado a la comisaría de los Mossos d'Esquadra, a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia.