Desde 2013 Vanesa B.S., de 39 años, usaba una inmobiliaria fantasma para estafar a más de una treintena de personas. Durante estos años se ha hecho, como mínimo, con 360.000 euros que obtenía de arras de compraventa de pisos y de fianzas de alquileres antes de desaparecer y dejar a las víctimas sin vivienda ni dinero. Los agentes de la Unidad de Investigación de la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Sabadell tuvieron conocimiento el año 2024 a raíz de una serie de denuncias: tres en Sabadell y una en la zona del Baix Llobregat; los cuatro casos hablaban de haberse puesto en contacto con una supuesta agente inmobiliaria a través de una página web aparentemente legítima, pero que, una vez hechas las transferencias para formalizar los contratos, la mujer desaparecía.
Con estas primeras denuncias, los Mossos organizaron un dispositivo para detenerla, aprovechando un encuentro con una víctima en Gavà, el pasado octubre. En ese momento ya la detienen, pero, a pesar del rosario de pruebas contra ella y de que estas cuatro estafas ya sumaban 21.000 euros, el juez la deja en libertad con cargos, ella continúa con su modus vivendi delictivo y la policía catalana recibe aún más denuncias. En concreto, tres casos más, que sumaban 110.000 euros -100.000 de una única víctima-; los investigadores montan un nuevo dispositivo en Barcelona para detenerla y, por fin, se decreta su ingreso en prisión a principios de este mes de febrero.
Un portal inmobiliario falso, supuestos colaboradores y víctimas vulnerables
El modus operandi de la detenida era siempre el mismo. Había creado un portal inmobiliario para aparentar credibilidad e, incluso, quedaba con las víctimas para formalizar los contratos de compraventa o de alquiler, aprovechándose de las circunstancias del mercado inmobiliario actual y escogiendo, en muchas ocasiones, víctimas vulnerables que necesitaban desesperadamente una vivienda. Según los investigadores, es muy probable que no actuara sola, ya que algunos de los denunciantes habrían dado nombres de otras personas como “colaboradores” de esta mujer, a pesar de que todavía están trabajando para aclarar si realmente eran parte de la conjura, o si también habían sido engañados por la estafadora.
También se está investigando si tenía realmente la representación comercial de los inmuebles que ofrecía en esta página; de momento, ninguno de los denunciantes es propietario de las viviendas que estaban en el mercado. Además, en la mayoría de los casos se trataba de fianzas de alquiler de pequeñas cantidades, más bien que de arras de compra —aunque hay una persona a la que robó 70.000 con la falsa venta de un piso—. En total, los Mossos han cifrado el perjuicio económico de las víctimas en 360.000 euros, aunque esta cantidad podría aumentar con la llegada de más denuncias.
Y es que, después de su ingreso en la cárcel, se han registrado siete denuncias más por unos 14.000 euros adicionales. En total, son 34 las víctimas, veinte de las cuales pertenecen a una primera fase donde habría estafado 210.000 euros. Los investigadores recalcan, sin embargo, que podrían ser muchas más.
