Barcelona se consolida como una de las capitales mundiales de los robos a turistas. Un estudio internacional basado en más de 13.000 reseñas de Google sobre hurtos, estafas y robos sitúa la capital de Catalunya entre las ciudades donde más se roba del mundo, según Radical Storage, una empresa del sector de las maletas. En concreto, Barcelona concentra el 5,3% de todas las menciones relacionadas con delitos, solo por detrás de París (16,5%) y Roma (10,7%).

El análisis, elaborado a partir de opiniones publicadas entre octubre de 2024 y noviembre de 2025, pone el foco en la percepción de seguridad de los visitantes. Mediante palabras clave como “carterista”, “robo” o “fraude”, el estudio identifica qué destinos generan más alertas entre turistas. Y Barcelona aparece claramente como uno de los principales puntos calientes.

A más turistas, más oportunistas

Según los datos analizados, el elevado volumen de visitantes y la concentración de espacios turísticos explican buena parte de esta problemática. Iconos como la Sagrada Familia o el Park Güell, que acumulan millones de visitantes cada año, así como zonas especialmente masificadas como la Rambla, se convierten en el escenario ideal para los ladrones. El patrón se repite: grandes aglomeraciones, turistas distraídos y delincuencia oportunista.

El hurto (carterismo) es, de lejos, el delito más habitual en estos entornos. Los ladrones actúan en cuestión de segundos, aprovechando empujones, distracciones o técnicas concretas para sustraer móviles, carteras o bolsos sin que la víctima se dé cuenta hasta más tarde. En el caso de Barcelona, este tipo de hurto es el que más impacto tiene en la imagen de seguridad de la ciudad. Los datos oficiales revelan que han bajado las denuncias de hurtos el año 2025 en Barcelona, pero fuentes policiales también aseguran a ElCaso.com que cada vez hay más gente, sobre todo turistas, que no presentan denuncia para evitar perder el tiempo y porque no creen que puedan recuperar, con el tiempo que están en la ciudad, los objetos sustraídos.

A escala global, el estudio confirma que los grandes destinos turísticos concentran también más riesgo, como es normal. París lidera el ranking mundial y Roma ocupa la segunda posición, en un contexto donde el turismo masivo genera oportunidades constantes para los delincuentes. Otras ciudades destacan por tipologías diferentes, como Orlando, con más robos violentos, o Delhi, con más fraudes. En cambio, otros destinos como Muğla (Turquía), Shanghái o Hanoi presentan niveles muy bajos de incidencia, con solo un 0,1% de reseñas que mencionan robos o estafas, siempre según este estudio basado en Google.

Barcelona, paraíso de carteristas

Con todo, los datos no indican que Barcelona sea una ciudad insegura en términos generales, pero sí que evidencian un problema cronificado en zonas muy concretas y altamente turísticas. La combinación de millones de visitantes, espacios saturados y ladrones especializados mantiene la capital catalana en el punto de mira internacional del carterismo, a pesar de que los datos de delitos graves no se han disparado.